Andrés Mora.4 diciembre, 2019

Herediano sacó un triunfo divino ante Alajuelense.

El cuadro rojiamarillo golpeó 2-0 a la Liga en el juego de ida de la final de la segunda fase del Apertura 2019 en el estadio Eladio Rosabal Cordero.

Francisco llegó fino y clavó dos dardos que podrían ser mortales para la Liga en esta final. Fotografía José Cordero
Francisco llegó fino y clavó dos dardos que podrían ser mortales para la Liga en esta final. Fotografía José Cordero

El olfato goleador de Francisco Rodríguez, más conocido como el Divino y la pésima actuación del portero liguista Adonis Pineda en el primer tiempo, le permitieron al Team llevar una buena ventaja al juego de vuelta que será el domingo (3 p.m) en el estadio Morera Soto.

Andrés Carevic tendrá que hacer milagros en la Catedral si quiere levantar la 30 sin extender la serie a dos juegos más.

Además, tiene cuatro días para levantar la moral de Pineda, quien debe haber quedado con más nervios que bistec de peseta después de ser el villano de la noche en la Ciudad de las Flores.

En toda final parece que hay un villano, esta vez le tocó a Adonis. Fotografía José Cordero
En toda final parece que hay un villano, esta vez le tocó a Adonis. Fotografía José Cordero

Muy rápido el ánimo, la euforia, el optimismo y cuanto sentimiento de positivismo embargaba a los erizos antes del pitazo inicial se fue cayendo.

Y esto a pesar de que al minuto 6 pegaron un buen susto a los locales, porque estaban presionando y Aarón Salazar le devolvió la pecosa a Esteban Alvarado, pero el guardameta no midió bien y la bola le pasó por debajo de su taco, para su suerte no iba tan fuerte y le dio chance de reaccionar y evitar que se metiera en su marco.

Los jugadores erizos no lo creían, su portero falló y les podría costar la final. Foto: Rafael Pacheco
Los jugadores erizos no lo creían, su portero falló y les podría costar la final. Foto: Rafael Pacheco

Fueron 13 minutos en los que la Liga fue mejor, pero al 14 le metieron un gol impensable. Principalmente por los grandes partidos que Adonis se había echado en la semifinal ante San Carlos.

La bola estaba frente al área rojinegra, el mexicano Brian Rubio se la dejó servida al Divino que estaba de frente, Francisco sacó un riflazo que parecía no iba a causar daños porque Pineda estaba de frente, pero el portero usó mala técnica, tal vez quiso agarrarla mal parado y se le soltó, la pecosa se fue hacia el palo y después le sacudió las redes.

Con la anotación, el Team empezó a tomar confianza y tras algunos minutos ya había emparejado las acciones. Junior Díaz estaba jugando un duelo aparte por la banda izquierda, porque cada vez que pasaba por el banquillo de los de casa, intercambiaba algunas palabras con el técnico José Giacone.

La segunda anotación nació tras un pésimo despeje de Cristopher Meneses.

El lateral no pudo sacar una bola muy sencilla y lo marcaron, la pecosa quedó dando vueltas, entonces Keysher Fuller la agarró y sacó un débil remate de derecha. La bola iba para afuera, pero Adonis se atravesó, según él para agarrarla, solo que sus guantes parecía que eran de mantequilla y la soltó. Gerson Torres la tomó, estaba de espaldas y se la puso corta a Rodríguez, quien hizo un amague y con gran clase la tocó esquineada para el 2-0.

¡Una locura! Rodríguez buscó a Jafet Soto para celebrar. Foto: Rafael Pacheco
¡Una locura! Rodríguez buscó a Jafet Soto para celebrar. Foto: Rafael Pacheco

Ese momento hizo que los manudos empezarán a dudar sobre si llegará la famosa 30.

Al 39′ hubo un buen intento liguista, pero se hicieron un mundo buscando espacio para rematar y la jugada terminó en un mal centro a nadie.

Al cierre de la primera parte, Esteban se lució, un tiro libre del catracho Alex López, parecía llevar sello de gol, pero se estiró tan grande como es y la mandó al saque de esquina.

Se jugó con todo

Para la segunda parte Adonis probablemente cambió de guantes, porque esos que usó parecía que tenían más goma y sí agarraba los balones.

Y es que apenas y se había reanudado la mejenga y ya el Team estaba en el área rojinegra.

La mejenga estuvo brava. Fotografía José Cordero
La mejenga estuvo brava. Fotografía José Cordero

Berny Burke entró como Pedro por su casa por el costado derecho al 46′, centró y llegó solo Rándall Azofeifa, quien pateó de zurda y Pineda se lució metiéndole la mano. El disparo fue tan fuerte que igual iba para adentro, pero de la raya la sacó José Andrés Salvatierra.

Un minuto más tarde hubo reacción visitante. Ariel Lassiter filtró un pase a Jonathan McDonald, el delantero se quitó de gran manera a Ariel Soto, pero a la hora de definir pateó malísimo, lo asustó Óscar Esteban Granados con el achique.

El cuadro de Andrés Carevic siguió apretando, pero Esteban estaba agrandado.

Al 52′ Allen Guevara cobró con buena dirección un tiro libre, parecía que iba para el ángulo pero qué va, Alvarado la sacó gracias a su gran tamaño.

Además, el portero florense salvó su propia torta, porque ese tiro libre nació de un error suyo, porque agarró la bola fuera del área.

Dos minutos después, Rubio quiso usar toda su astucia y remató desde larguísima distancia, aprovechando que Pineda estaba salido, pero el portero liguista recuperó a tiempo y voló.

Después de eso se siguió dando guerra en ambas áreas, pero sin concretar nada. Todo se resolverá el fin de semana. La Liga tiene que ganar tres por cero para quedar campeón, si consiguen una victoria 2-0 mandaría a tiempos extra y penales.

Si el Team le hace un gol a los erizos, entonces tendrían que hacer cuatro, si le hace dos tendrá que hacer cinco, porque si empatan en el global, el que haya marcado más goles de visita avanza, y en este caso los erizos no hicieron ninguno en el Rosabal.

Si los florenses ganan esta serie, entonces se disputará una gran final nacional entre los mismos equipos.