Los San Antonio Spurs, equipo que juega la final de la Conferencia Oeste de la NBA tiene un grupo de seguidoras que se han convertido en las protagonistas de las gradas, en los más recientes encuentros que han disputado contra los Oklahoma City Thunder.
En este momento, la serie va empatada 3-3 tras una contundente victoria por 118-91 en el sexto partido, y las Hermanas Salesianas de San Juan Bosco de San Antonio no han perdido la oportunidad de alentar al equipo en primera fila y tienen años apoyando al quinteto, desde los años 90, en la época de Tim Duncan, como una forma de conectar con los más jóvenes.
Las monjitas aparecen con sus hábitos blancos y camisetas de los Spurs. Antes del cuarto encuentro, dos de ellas le dieron la bendición a Luka Kornet y, para el sexto duelo, estuvieron en el recibimiento de los jugadores, tomaron sus manos y los persignaron.
Apoyar por un propósito
Según el medio católico Aleteia “la hermana Bernadette Mota explicó al portal web Sojourners que las religiosas siguen el deporte también porque quieren entender el mundo de los jóvenes: si conocen las cosas que les interesan, les resulta más fácil hablar con ellos y así también les resulta más fácil acercarlos a Jesús”.
Otra de las religiosas, la hermana Margaret Natal declaró al San Antonio Express-News que “rezan para que los jugadores den lo mejor de sí mismos, mantengan el espíritu deportivo y sean conscientes de que son un ejemplo para los demás”.
En las redes sociales de los Spurs, los aficionados piden que las hermanas asistan al sétimo y definitorio partido, que será este sábado, en el Paycom Center, a partir de las 6 p.m.
El ganador de esta serie se enfrentará a los New York Knicks, que vuelven a la final de la NBA después de más de 20 años. La última final que jugaron fue en 1999.



