Andrés Mora.12 agosto
En cuatro fechas no ha aparecido portero que pueda frenar a Johan. Foto: Rafael Pacheco
En cuatro fechas no ha aparecido portero que pueda frenar a Johan. Foto: Rafael Pacheco

Saprissa está a cachete en la cima del torneo de apertura 2018 gracias al triunfo de este domingo, 1-0, ante Herediano en la Cueva.

Johan “el Cachetón” Venegas es que el que tiene a la "S" en la cima del campeonato, gracias a su golcito salvó la tanda de los morados porque el partido pintaba para un gran cero por cero. Lástima la espectacular tarde que hizo en Tibás porque hubo poco espectáculo.

Eso del Clásico del buen fútbol, mejor ni mencionarlo porque no aplica en esta oportunidad, es más, desde hace rato, es mucho nombre para los duelos entre el Team y el Saprissa, pues se respetan demasiado y no proponen mucho.

Sin duda el Monstruo está celebrando gracias a un Venegas encendido, ya suma cinco anotaciones en cuatro jornadas disputadas y son líderes solitarios con 10 puntos, el segundo puesto es de Pérez Zeledón con una unidad menos.

De la primera parte en la Cueva realmente hay muy poco que resaltar, apenas hubo acercamientos en ambos marcos, pero sin exigir a Leonel Moreira y Kevin Briceño.

Eso sí, el equipo de Vladimir Quesada tenía el mando de las acciones, pero en el último pase los mataba la imprecisión; mientras que los pupilos de Jaime de La Pava se defendían con todo y trataban de tener la pecosa en su poder, pero los costaba demasiado.

Le fue bien a Vladimir Quesada en el palco porque Carlos Watson le dio los consejos para ganar el partido. Foto: Rafael Pacheco
Le fue bien a Vladimir Quesada en el palco porque Carlos Watson le dio los consejos para ganar el partido. Foto: Rafael Pacheco
Gol y apague

Cuando arrancó la segunda parte alguito mejoró el partido, del lado florense ingresó Jimmy Marín y casi se jala la torta a los 15 segundos porque se fue al ataque, parecía que nadie podía quitarle la bola, pero para suerte de los saprissistas apareció Ricardo Blanco con todo y se le atravesó cuando pateó para mandar el balón al tiro de esquina.

Los tibaseños respondieron de inmediato y por poco abren el marcador.

No cabe duda que los primeros cinco minutos del segundo tiempo fueron mejores que todos los primeros 45 porque hasta se calentó el juego cuando Mariano Torres reclamó que lo majaron y todo el banquillo morado lo respaldó, al final no hubo sancionados dentro del campo, pero Vladimir se fue expulsado. Terminó viendo el partido desde el palco con el gerente deportivo, Evaristo Coronado.

Iba bravísimo Vladimir para fuera, enjachando a Ricardo Montero, cuando lo expulsaron. Foto: Rafael Pacheco
Iba bravísimo Vladimir para fuera, enjachando a Ricardo Montero, cuando lo expulsaron. Foto: Rafael Pacheco

Pasaron seis minutos y Blanco casi hace el gol de su vida, cuando le hizo un sombrerito a Keyner Brown, iba embalado hacia el marco, pero se durmió y cuando reaccionó a patear ya tenía encima a Esteban Espinoza, quien le sacó el balón.

Víctor Cordero, quien quedó a cargo en el banquillo, tuvo que comerse la bronca de sacar a Christian Bolaños al minuto 59 por Yostin Salinas. Bola salió de mala gana y enjachó a Víctor pidiéndole explicaciones de su salida.

Al 65′ el que se la perdió fue Jairo Arrieta, quien había entrado de cambio. Al Pamperito le llegó la bola sin marca porque Briceño se pegó un bomberazo, pero no le dio dirección a su cabezazo.

Para suerte de los de casa, Venegas y su racha goleadora aparecerían al 74′, justo después de un sustote, donde casi les anotan.

El Cachetón, recibió un pase perfecto de Daniel Colindres, quien aprovechó un mal despeje de Brown y lo puso frente al marco, con la zurda Johan la cruzó imposible de detener para Leonel, quien se estiró, pero no pudo desviarla y vio como se ponían las cosas uno por cero.

Ni los morados pueden creer este arranque de Johan. Foto: Rafael Pacheco
Ni los morados pueden creer este arranque de Johan. Foto: Rafael Pacheco

Briceño tuvo mejor suerte y salvó a su equipo porque al 79′ Arrieta se perfiló de zurda y remató desde fuera del área para que el portero saprissista volara y se hiciera grande.

La última también fue para los rojiamarillos, Jairo se la puso a José Guillermo Ortiz quien estiró su pierna derecha con todo para rematar, pero la pegó en el palo. La pecosa cruzó todo el frente del marco y salió por el otro costado para lamento herediano. Suerte de campeón que llaman.

El palo salvó al Saprissa en la última jugada de peligro del partido. En la foto: Foto: Albert Marín.
El palo salvó al Saprissa en la última jugada de peligro del partido. En la foto: Foto: Albert Marín.