Sergio Alvarado.24 agosto
Jalar todos para el mismo lado y ver que el problema es el mismo para todos es la recomendación del sicólogo para Limón. Fotos Melissa Fernández.
Jalar todos para el mismo lado y ver que el problema es el mismo para todos es la recomendación del sicólogo para Limón. Fotos Melissa Fernández.

En el 2002 el Deportivo Saprissa vivió uno de los momentos más rudos de su historia, debido a una agobiante crisis económica que lo tuvo al borde de la quiebra, situación que empezó a afectar al club en el plano deportivo.

Salarios atrasados, jugadores indispuestos, una seguidilla de derrotas y una dirigencia que no sabía cómo enfrentar la bronca económica, obligaba al Monstruo a salir a jugar sus mejengas en una pura congoja.

La situación vivida por los morados en aquel momento se parece mucho a la que atraviesa actualmente el rival que deberá visitar este domingo a las 3 p. m., en el estadio Juan Gobán. Se trata de Limón FC, cuyos futbolistas estuvieron en huelga previo al partido ante la falta de pago de sus salarios.

El sicólogo Carlos Marín breteó para el Saprissa en aquel difícil momento por lo que le consultamos con qué ánimo puede un futbolista enfrentar un partido viviendo un momento tan complicado.

"Ahí lo que recomendaría es hablar con los líderes del grupo, los que tengan más influencia y tratar de enfocarlos en el aquí y el ahora, el cual es el partido frente a Saprissa, porque es necesario que se unan, llamar al espíritu deportivo.

Carlos Marín, psicólogo deportivo que trabajó con Jicaral y el Saprissa. Foto: Cortesía.
Carlos Marín, psicólogo deportivo que trabajó con Jicaral y el Saprissa. Foto: Cortesía.

“Una situación tan complicada como la que están viviendo les puede dejar cosas muy buenas, son momentos donde más se une el grupo, porque como afecta a todos, todos se unen y si se compenetran pueden salir adelante”, explicó.

Para este profesional si es vital que sean los líderes los que tomen la batuta y den el paso al frente, porque sí cada uno decide actuar por su cuenta y hacer lo que crea es lo mejor, es muy probable que todo termine muy mal.

“Dicen que cuando uno toca suelo lo único que le queda es ver hacia arriba, al jugador que diga que no juega porque no le pagan yo le preguntaría: ¿y si no juegas te van a pagar igual? Hay que venderle a los líderes esa idea”, agregó.

El sicólogo es claro que en una crisis pueden pasar dos cosas, o te hundes y te rematan o te vuelves más fuerte y ahí es donde la mente y el orgullo aparecen sobre las necesidades básicas, inclusive.

Según Marín, si los de la Tromba se logran enfocar pueden ser hasta más peligrosos que nunca.

6 meses de salarios atrasados tienen los limonenses.
Los más veteranos y líderes como Dexter Lewis son de los llamados a guíar a sus compañeros en momentos de crisis. Foto: Rafael Pacheco
Los más veteranos y líderes como Dexter Lewis son de los llamados a guíar a sus compañeros en momentos de crisis. Foto: Rafael Pacheco

"Si ellos compran la idea que no tienen nada que perder y mucho que ganar, no se van a andar con miramientos y van a entrar con todo. Hay dos tipos de motivaciones la extrínseca y la intrínseca. Si ellos están más pendientes de la extrínseca, motivada por una recompensa como el dinero u otra cosa, les va a costar más.

“Si en cambio su motivación es interna, intrínseca, por el pleno gusto de ganar van a decir: ‘Acá yo no puedo permitir que me vengan a pasar por encima esos jugadores que tienen de todo y nosotros acá muertos de hambre. ¿Esos me van a pasar por encima? No, no, eso no lo voy a permitir'”, detalló.

En el caso de Limón, don Carlos comentó que este tipo de discurso sirve para un momento determinado como el partido frente al Saprissa, pero a largo plazo será difícil de mantener porque la distracción del grupo será muy alta.

“Puede pasar el partido de Saprissa y salir bien, porque la parte mental es solo una área, pero si la parte económica o de alimentación no se ponen en regla, por más que uno quiera motivar a un equipo o tratar de alinearlo a una meta, será imposible sin solventar las necesidades primarias. Es muy difícil que un equipo con tantas carencias se puede enfocar en la parte deportiva”, destacó.

El caso florense
Carlos Marín tomó como ejemplo positivo la crisis que vivió el Herediano en el 2011, cuando el tema económico era muy duro y los jugadores se unieron para hacer rifas. Al final el camerino y los jugadores se unieron tanto que sacaron el equipo adelante.