Karol Espinoza.18 julio

Diego Cantillo se convirtió en el segundo costarricense en cumplir con el reto “Veinte Puentes”, al nadar durante 8 horas y 9 minutos por los ríos de Manhattan, en Nueva York.

El joven, de 33 años, sacó la tarea este miércoles y nos contó este jueves que lo más rudo fue a la mitad del recorrido.

Cantillo cumplió el reto en Nueva York. Cortesía Diego Cantillo
Cantillo cumplió el reto en Nueva York. Cortesía Diego Cantillo
“Cuando uno está acá, sabe que va a cumplir la meta, lo que no sabe es cuánto tiempo le llevará”, Diego Cantillo, nadador.

“Cuando llegamos, el kayakista y el observador, que son nadadores experimentados, me dijeron que nadar en estos días sería más lento de lo esperado porque las condiciones no eran favorables, iba a estar más rudo, especialmente al entrar al río Hudson”, señaló este ingeniero en Informática.

Cantillo asegura que cuando se entra a este famoso río, el cuerpo lo empieza a sentir porque el caudal se vuelve más ancho, movido y agitado, entonces se debe cambiar el tipo de brazada y se siente más pesado el trabajo para los hombros.

El brumoso señaló que le iba preguntando al kayakista cuánto tiempo le quedaba para terminar y la respuesta era que faltaban tal vez tres horas o dos horas y media, que todo dependía del viento, el cual fue muy fuerte este miércoles. Pese a todo tuvo suerte, ya que empezó a llover cuando terminó el reto.

“Uno se marea, incluso hubo un momento que no podía tragar la comida, todo lo devolvía y por dicha andaba una Coca Cola porque un remedio instantáneo”, señaló el nadador.

Diego comió cada media hora una mezcla de carbohidratos con proteína en agua y también jaleas.

Una vez terminado todo, se mandó una enorme hamburguesa con papas fritas.

“Hoy me siento en todas, no me he pesado para saber cuánto peso perdí”, señalo el tico, quien ahora se dedicará a pasear por la Gran Manzana por unos días.

Ahí se ve a Diego nadando por la Gran Manzana. Cortesía Diego Cantillo.
Ahí se ve a Diego nadando por la Gran Manzana. Cortesía Diego Cantillo.

En cuanto a la temperatura del agua, dice que estaba fría, pero rica, en algunas partes se sentía tibia y no se encontró nada raro.

Cantillo dice que el sabor del líquido era un poco salado y también sabía a tierra.

Ahora, la idea de Diego es buscar otro reto para seguir con su labor de salvar al tiburón martillo, de hecho, invitó a la gente a visitar la página www.indiegogo.com para donar lo que gusten y ayudar a la organización no gubernamental “Misión Tiburón”.