Yenci Aguilar Arroyo.Hace 5 días
Julio se siente con toda la pata y está feliz de volver a entrenar. Cortesía.
Julio se siente con toda la pata y está feliz de volver a entrenar. Cortesía.

El covid-19 ha sido bien ingrato con el delantero de San Carlos Julio Cruz.

Al mexicano le diagnosticaron el virus el 21 de setiembre, dos meses y unos días después de que su papá falleciera debido a ese virus.

El jugador presentó síntomas el 16 de setiembre, dos días antes de que el equipo fuera enviado a cuarentena. Tres días después de hacerse la prueba a Julio le dieron el resultado.

“Al inicio tuve ardor en los ojos, solo quería tenerlos cerrados. Me sentía débil, cansado y tenía dolor de cabeza. Cuando me confirmaron que tenía covid me preocupé mucho porque no sabía cómo respondería mi cuerpo ante la enfermedad”, contó.

“Se me vinieron muchas cosas a la mente, perdí a mi papá a causa del virus y mi familia también se contagió. Fueron momentos de mucha angustia, pero gracias a Dios y al equipo lo superé”, dijo.

Norteño Julio Cruz habla de cómo enfrentó el Covid-19

Perdió dos kilos

Cruz relató que los síntomas iniciales no se compararon con lo que sentiría días después.

Durante cuatro días padeció dolor de cuerpo, tenía fiebre en las noches y por las madrugadas sudaba mucho. Sentía náuseas y al despertar era como si un camión le hubiera pasado por encima.

“Vivo solo y cuando me podía levantar me cocinaba algo, si no mandaba a comprar. En esos días casi no me daba hambre, tomaba medicamentos para el dolor de cuerpo y de cabeza y también tomé vitaminas”, explicó.

“El club me ayudó con la comida, tienen definidos algunos lugares en donde uno puede comprar. Nosotros llevamos la dieta que nos recomiendan en el equipo, sin embargo, perdí dos kilos”, detalló.

La familia de Julio es de Veracruz, en el Pacífico mexicano; sin embargo ahorita vive en Oaxaca y constantemente sus parientes se comunican con él. Naturalmente así fue cuando estuvo enfermo.

“Mi mamá, Maricela, y mis hermanos Gabriel y Jéssica estuvieron muy pendientes de mí y el equipo también me apoyó mucho. Allá estaban muy angustiados”, añadió.

Luego del cuarto día de molestias ya Julio empezó a recuperarse. Cuenta que se sentía cansado, aún le dolía el cuerpo, pero ese malestar era diferente al de los primeros días. Ya sentía más apetito, iba recuperando la energía.

“Ahorita estoy trabajando para recuperar la forma porque perdí peso y músculo y quiero dar mi máximo esfuerzo en San Carlos. Ya me siento bien y trato de llevar la vida con normalidad, aún siento dolor por la pérdida de mi papá”, comentó.

Julio Cruz tuvo covid y perdió a su papá por la misma enfermedad. Cortesía.
Julio Cruz tuvo covid y perdió a su papá por la misma enfermedad. Cortesía.
“Jugué bola por mi padre, él quería ser futbolista, pero como era pobre no tuvo el apoyo que se necesitaba. Conmigo lo hizo diferente, me apoyó para que fuera jugador profesional. Hizo todo lo posible para que cumpliera mi sueño, que era el mismo que él tenía”. Julio Cruz, delantero.
Don Julio padre visitó a su hijo mientras jugaba con Cartago. No pudo hacerlo en San Carlos debido a la pandemia. Cortesía.
Don Julio padre visitó a su hijo mientras jugaba con Cartago. No pudo hacerlo en San Carlos debido a la pandemia. Cortesía.
“No pude abrazar a mi papá”

Don Julio Cruz tenía 56 años. Ya estaba pensionado y en su casa, era quien hacía los mandados de la familia.

“No sabemos cómo se contagió, lo que sí tenemos claro es que en México muchas personas no toman las medidas para protegerse. Es una situación complicada, allá hay muchísimos casos.

“Mi papá empezó con una gripe, le dio fiebre, pero se le quitó y tuvo una tos que lo mandó al hospital”.

Cuando supo que don Julio estaba mal, el jugador viajó a México. Salir de Costa Rica era complicado porque entonces las fronteras estaban cerradas. Pudo hacerlo en un vuelo humanitario que hacía escala en Houston, Estados Unidos, donde recibió la triste noticia.

“Luchó por su vida durante diez días y falleció de un paro respiratorio el diez de julio. Recibí la noticia en el aeropuerto, apenas me iba bajando del avión para tomar otro rumbo a México. Todo fue tan rápido que cuando llegué a México ya lo habían enterrado. Mi papá, mi mamá y mis hermanos se contagiaron y pude verlos en México días después”, expresó.

Para Julio fue doloroso no poder ver ni abrazar a su papá por última vez.

“Gracias a una gestión que hizo mi familia pudieron enterrar a mi papá, porque en México a los fallecidos por covid-19 los están cremando. Días después del fallecimiento pude ir al cementerio para estar unos minutos con él”.

Julio nos recuerda que debemos seguir cuidándonos y entender que la pandemia es real.

“Por él perdí a mi padre, yo me contagié, hubo días difíciles, pero me pude recuperar. Espero que la gente respete sus burbujas, esto no es un juego”.

El papá de Julio fue un pilar fundamental en su carrera. Cortesía.
El papá de Julio fue un pilar fundamental en su carrera. Cortesía.