Karol Espinoza.12 enero

Hay amores de adolescencia que no se olvidan por más breves que hayan sido y parece que eso le pasó a don Olman Solano, vecino de San Francisco de Goicoechea y protagonista, este domingo, de nuestra sección “Chuzo de la semana”.

Solano es dueño del famoso Tallercito, negocio encargado de reparar electrodomésticos, y tiene entre sus pertenencias un carro que le perteneció a una exnovia que tuvo a los 19 años y la cual murió en el 2007.

Este es el famoso carro de la exnovia de don Olman. Alonso Tenorio
Este es el famoso carro de la exnovia de don Olman. Alonso Tenorio

Aclaramos que Solano se casó con otra mujer y, de hecho, el 4 de febrero febrero cumplirá 59 años de feliz vida matrimonial con Luz María Arias, pero eso no quita que aquel amor de juventud no lo haya marcado.

Esta vez no vamos a detenernos mucho en temas mecánicos del chuzo, sino más bien en la “novela”, como dice don Olman, en relación al chuzo que adquirió en el 2009.

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Si desea que su carro o moto salga en esta sección, por favor mándenos fotos y un video pequeño de su chuzo al correo kespinoza@lateja.cr, así como un número telefónico donde podamos localizar al dueño para entrevistarlo.

El mejor recuerdo que tiene don Olman de su exnovia Ligia Obando, además de las vivencias, es un carro Toyota 1000 modelo 1977, que fue propiedad de ella y que una vez fallecida, él buscó de todas las formas posible para poder dejárselo, algo que consiguió hace 11 años.

“Yo sabía que ella tenía ese carro bien cuidado, nunca lo había chocado y cuando me dijeron que había muerto, le dije a una prima de Ligia, llamada Rita Gutiérrez, que estaba interesado en comprarlo porque quería tener un recuerdo de ella”, señaló Solano, de 80 años.

El carro le había costado ¢37.500 a su exnovia, quien lo canceló a pagos y lo sacó de agencia en 1977. Actualmente, Solano lo usa solo para hacer mandados y asegura que le gustaría que lo entierren junto al chuzo.

Aunque no le tiene nombre, si fuera cuestión de ponerle uno sería “Ligia”, en memoria de su expareja, que murió a los 63 años.

“Ligia fue mi novia antes de casarme y el carro lo que tiene es un gran valor sentimental, solo ella lo manejó hasta que falleció”, insistió el josefino.

Solano y su señora Luz María cumplirán 59 años de casados en febrero. Alonso Tenorio
Solano y su señora Luz María cumplirán 59 años de casados en febrero. Alonso Tenorio

Don Olman cuenta que jaló con Ligia por año y medio, que ella era hija única, por lo que la mamá la cuidaba mucho, por lo que no podían ir ni al cine solos y si de marcar se trataba, la mamá se sentaba con ellos en el sillón para evitar cualquier movimiento extraño de manos.

Don Olman en ese tiempo vivía solo y sus suegros lo tomaron como un miembro más de la familia, al punto que una vez que el noviazgo acabó, lo seguían invitando a la casa y él los visitaba con frecuencia.

No obstante, lo que más sorprende es que una vez casado, Solano iba con sus hijos a la casa de los exsuegros, salía a bailar con doña Ligia, paseaban en la playa con los papás de ella y hasta le mandaba regalos o flores para el día de su cumpleaños o en Navidad.

¿Cuándo ocurre el mayor desgaste del motor de mi carro?
“Más del 70% del desgaste de un motor de combustión interna sucede en los arranques en frío, por ejemplo, en las mañanas después de haber estado toda la noche apagado, por eso es importante que el aceite que se utiliza sea de muy buena calidad y se recomienda no acelerar , por el contrario, mantener el motor al mínimo de 5 a 10 minutos, al menos, para dar tiempo a que se lubrique bien y así prolongar la vida útil del motor”, explicó el mecánico Bryan Guido (8603 5135).

Él asegura que nunca pasó nada más allá de la amistad y tampoco le fue infiel a su esposa, sin embargo, cuando compró el carro no le dijo de inmediato a su señora que ese chuzo le perteneció a su exnovia.

“Un día que fuimos a la casa de mi hermana le dije a mi esposa que era el carro de Ligia, ella no se enojó, solo me cuestionó sobre por qué no le había contado”, comentó Solano.

Este carro guarda una historia de novela

El comerciante agregó que con doña Ligia no se casó porque no existió nunca la química para formar un matrimonio, además, los celos de los suegros lo terminaron de echar atrás.

“Yo terminé con Ligia en agosto y el 4 de febrero me encontré a Luz María, que ya trabajaba como maestra. Ella es seis años mayor que yo, jalamos tres meses y nos casamos. Yo tenía veinte años”, contó don Olman.

De esa relación nacieron tres hijos que actualmente tienen 57, 56 y 54 años.

Una vez casados, pasaron algunos años para que Solano se reencontrara a doña Ligia y al hacerlo, le contó que estaba casado y con hijos, a lo que su exnovia le contestó: “Está bien, no me esperaste”.

La nave solo fue propiedad de doña Ligia y ahora de don Olman. Alonso Tenorio
La nave solo fue propiedad de doña Ligia y ahora de don Olman. Alonso Tenorio

“Yo tenía mucha amistad con los padres de ella, salía a tomar tragos y cuando ella cumplía años íbamos a bailar y yo trataba de que mi esposa no se diera cuenta. Yo estaba muy agradecido con ellos porque casi que me dieron de comer cuando era adolescente.

"Creo que quedó esa cuestión de que lástima que no se dieran las cosas, pero no me arrepiento de haberme casado. Después mi esposa sabía que yo iba a visitar a mi exnovia y que llevaba a mis hijos”, señaló.

Al final, doña Ligia se graduó como maestra, pero no le gustó la profesión y terminó laborando como cajera para el Poder Judicial. Sus papás murieron y al no tener hermanos quedó sola.

Luego se casó, no obstante, no le fue bien, pues su pareja le pegaba y a los años ella falleció, dejando entre otras cosas, el carro que terminó en manos de don Olman.

Cuando se casó, doña Ligia no le contó nada a Solano, por lo que él empezó a notar algo raro, especialmente cuando le pidió que no la llamara más.

A raíz de eso Solano no volvió a saber nada de doña Ligia hasta que se enteró que había muerto tres meses después de su fallecimiento.

Fue en ese preciso momento en el que se interesó por comprar el chuzo y lo consiguió tiempo después.

Solano piensa heredarle el carro al nieto que mejor se porte con él. Alonso Tenorio
Solano piensa heredarle el carro al nieto que mejor se porte con él. Alonso Tenorio

“La prima me dijo que necesitaba vender el carro porque la mamá estaba enferma y me lo vendió en ¢1,3 millones . Yo calculo que le he metido más de dos millones de colones en arreglos”, añadió don Olman.

Sobra decir que su meta es tener el carro hasta el último día de vida y tal vez dejárselo a uno de sus siete nietos, aunque también le agradaría que cuando muera lo entierren junto al chuzo como lo ha pensado en varias ocasiones.

Sin duda, don Olman y doña Ligia son un ejemplo de que el amor y la amistad perduran con el tiempo y que los mejores recuerdos también pueden movilizarse en cuatro ruedas.

El carro le costó ¢1,3 millones y le ha invertido ¢2 millones. Alonso Tenorio
El carro le costó ¢1,3 millones y le ha invertido ¢2 millones. Alonso Tenorio