Alejandra Portuguez Morales.26 julio

Bertoni Coronado Vásquez era un niño que soñaba en construir un túnel como el del Zurquí.

Su inocente juego de escarbar y abrir un hueco entre un montículo de tierra junto con sus primos y hermanos lamentablemente terminó en desgracia al ceder el terreno y sepultarlo.

El menor de 12 años quedó enterrado por 45 minutos, cuando lo sacaron era demasiado tarde.

Tony, como le decían de cariño, tendría 37 años y quizás sería el profesor en el que soñaba convertirse, pero desde hace 25 años es un ángel para sus familiares, quienes conservaban como un tesoro las fotos de este niño quien mientras vivió los llenó alegría.

Bertoni Coronado Vásquez, de 12 años, soñaba con un propio túnel para jugar él y sus primos.
Bertoni Coronado Vásquez, de 12 años, soñaba con un propio túnel para jugar él y sus primos.

Para doña Segunda Vásquez, mamá de Tony, el tiempo no ha pasado, es como si esta tragedia hubiese ocurrido ayer.

Esta fatalidad marcó la comunidad La Primavera, en Cariari de Pococí, la tarde del viernes 12 de mayo de 1995, luego de que el menor asistiera a clases, estaba en sexto de la escuela.

Durante el día estuvo lloviendo y por ratos escampaba, la tierra estaba suave.

Mariel Coronado, hermana mayor de Tony, cuenta que ese día tres de sus hermanos y cuatro primos tuvieron clases por la mañana, llegaron de la escuela y se fueron a jugar en los alrededores de la propiedad, ella no fue porque le tenía que ayudar a la mamá a planchar una ropa.

“Un tío paterno, papá de uno de mis primos que también estaba jugando, los vio y los regañó porque el tiempo estaba feo, por lo que los mandó para la casa, pero ellos desobedecieron y al ver que el tío se descuidó se volvieron a ir para ese lugar que era como una montaña de tierra”, recordó Mariel.

Conforme abrían el hueco los menores se metían, según ellos para sacar más tierra, así fue como Tony no pudo volver a salir.

Bertoni era alegre y curioso, solo quería jugar como cualquer niño de su edad.
Bertoni era alegre y curioso, solo quería jugar como cualquer niño de su edad.

Los otros niños al ver que Tony quedó atrapado corrieron a pedir ayuda, incluso, hasta detuvieron un bus, pero cuando las personas llegaron al lugar, ya habían pasado diez minutos.

Comenzaron a escarbar y nada que encontraban al niño, hasta que uno de los hombres dijo que buscaran de manera horizontal y no hacia abajo, así encontraron su cuerpecito.

Para doña Segunda enterarse de la muerte de su hijo desencadenó una serie de enfermedades con las que aún lucha, asegura que solo una madre podría comprender el dolor que ella carga.

“Mi hijo fue muy especial, era muy atento en la escuela y a pesar de que era un niño también le ayudaba a mi esposo en los trabajos de agricultura.

“Los niños estaban jugando, del túnel Zurquí se escuchaban muchas noticias y ellos decían que querían hacer ese túnel, eran cosas de niños con las que querían jugar. Los demás chiquitos fueron los que me vinieron avisar, pensé que mi hijo se veía, pero al llegar donde ocurrió la fatalidad solo se veía tierra y fue donde me descompuse”, recordó la mamá.

Mencionó que perdió la razón en ese momento, sabía que en su casa había mucha gente, pero logró reaccionar hasta las 4 de la mañana del siguiente día, cuando estaba en la clínica de Cariari.

25 años han pasado de esta tragedia en Cariari
Lo despidieron con uniforme escolar

Tony fue sepultado con el uniforme de la escuela, en el cementerio de Campo Cinco de Cariari.

“Recién muerto lo lloré mucho, necesité de un sicólogo que me hizo entender que había que entregárselo a Dios, esa noche soñé viéndolo en el aire y me dijo ‘no llores, mamá‘, a partir de ahí pude tener un poquito más de paz”.

“En otras ocasiones me he soñado que él esta jugando, mi esposo también lo ha visto en sueños y eso es lo que nos da reconciliación”, dijo doña Segunda.

Una de las anécdotas que recuerda esta valiente mamá de Tony era lo estudioso que era su hijo.

“Me decía: ‘mami, voy a ponerme las pilas porque quiero ser un profesor', él lloraba cuando perdía un examen, incluso días antes de morir se sacó un 79 en una prueba y se sentía mal, le decía que pasó raspando, pero que no se tenía que poner así, él siempre se esforzaba por ser mejor”, recordó.

Bertoni Coronado Vásquez es el de camisa blanca junto a sus hermanos Wesley y Hernaldo. Foto: Cortesía Mariel Coronado
Bertoni Coronado Vásquez es el de camisa blanca junto a sus hermanos Wesley y Hernaldo. Foto: Cortesía Mariel Coronado

A Tony lo describen como un niño muy simpático, por eso hasta tiempo después a Mariel le llamó la atención la respuesta que su hermano le dio a una vecina en voz alta.

“Una compañera de él pasó por la casa de nosotros para tomar agua y cuando se iba ella le dijo: ‘¡Tony hasta el lunes!' y él la volvió a ver y le dijo: ‘Noo, ¡hasta nunca!‘; en ese momento no pensamos nada, pero luego de que él muriera nosotros decimos que quizás presintió su suceso, porque no era de expresar esas cosas, más bien era muy callado”, mencionó su pariente.

Mariel ha podido ver a su hermano en, al menos, tres sueños en los que repiten las travesuras que hacían como escaparse de la mamá para ir a un río.

“Él era mi compañero, yo le llevaba dos años y siempre andábamos juntos”, dijo con nostalgia la hermana.

El túnel Zurquí fue construido el 16 de marzo de 1983 y se inauguró el 14 de setiembre de 1984, mide 600 metros, tiene 12 metros de ancho y 10 metros de alto, para grandes y niños era el centro de atención, ya que de acuerdo con el Ministerio de Obras Públicas es una de las más grandes estructuras del país en los 90 muchas familias hacían paseos para conocer el túnel, por eso los pequeños jugaban a construir uno.
Prefieren evitar sitio donde ocurrió fatalidad

El montículo de tierra que cayó sobre Tony está dentro de la propiedad de la familia, a unos 400 metros de la casa, la mayoría prefiere no pasar por ese sitio, solo don Benito Coronado, el papá, camina por ahí porque está en la misma propiedad donde trabaja como agricultor, de lo contrario tampoco lo haría.

“Hace unos tres años mi mamá fue a ese lugar, pero ella evita ir, no le gusta. Propiamente donde ocurrió el accidente no hay nada, solo tierra, pero unos metros después mi papá tiene sembrado yuca y maíz, por eso él sí va”, mencionó Mariel.

Segunda Vásquez y Benito Coronado papás de Bertoni Coronado. Foto: Cortesía Mariel Coronado
Segunda Vásquez y Benito Coronado papás de Bertoni Coronado. Foto: Cortesía Mariel Coronado

Todos los años la familia invita a los vecinos y rezan por Tony; sin embargo este 2020 solo lo hicieron en familia debido a la pandemia del covid.

“Para mí el tiempo no ha pasado, siento el mismo dolor como el día que supimos de su muerte, su recuerdo permanece intacto en nuestra familia”, mencionó Segunda Vásquez, mamá de Bertoni Coronado.

“Todos los años mi mamá hace una oración por el recuerdo de él, le rezamos y lo recordamos con cariño, siempre le conmemoramos su fecha”, dijo Mariel.

Lisbeth, Hernaldo, Mariel, Maribeth, Wesley, mis padres Benito, Segunda. Foto: Cortesía Mariel Coronado
Lisbeth, Hernaldo, Mariel, Maribeth, Wesley, mis padres Benito, Segunda. Foto: Cortesía Mariel Coronado

Sin embargo, en el sitio no tienen nada porque consideran que es muy duro.

“Hace unos años un vecino nos hizo una cruz para ponerla en ese lugar y decidimos que mejor no, es muy difícil ver ese lugar y con la cruz”, dijo doña Segunda.

Esta madre además de fotos guarda otras pertenencias de su hijo con cariño, como una camiseta de Saprissa, el equipo que a él le encantaba.