El Novelón

Testigo avispado arruinó los planes de Johnny y su violento grupo de asaltantes

Johnny Garreta era señalado por las autoridades como el líder varios grupos dedicados a asaltar a clientes bancarios

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Caso de banda dedicada a asaltar a clientes bancarios, 2006. Foto Archivo.

El nombre de Johnny Garreta Sánchez se volvió muy conocido entre las autoridades judiciales durante los primeros años de la década del 2.000, pues este hombre, quien se manejaba con un perfil muy discreto, era señalado como un “empresario” criminal que lideraba varios grupos dedicados a asaltar clientes bancarios.

Garreta no solo era la mente maestra detrás de los asaltos, también tenía una participación directa en algunos de estos, ya que era él quien ingresaba a las sucursales bancarias para “marcar” a sus víctimas, es decir, para escoger a un cliente que hubiera retirado una importante cantidad de dinero.

De esta manera fue como este líder, junto con otros sujetos, cometieron alrededor de 17 golpes, con los cuales se adueñaron de más de ¢100 millones.

Sin embargo, la suerte de estos delincuentes llegó a su fin luego de que acabaron con la vida de un mecánico, de apellido Alfaro, en diciembre del 2006.

Esto gracias a un testigo avispado que observó cómo el líder criminal le ordenó a otros dos hombres en moto que siguieran al mecánico para robarle los ¢2 millones que acaba de sacar de una agencia bancaria.

El testimonio de esa persona, quien incluso trató de auxiliar a Alfaro, terminó siendo una pieza clave para ponerle candado al negocio dirigido por Garreta, quien en mayo del 2010 fue condenado junto a otros dos hombres, identificados como Berny Sánchez Bolaños y Mauricio Arias Quesada.

Esa sentencia fue conseguida por la fiscal Floribeth Rodríguez Picado, quien explicó que de no haber sido por ese testigo, la resolución del caso se les hubiera complicado más de la cuenta.

“Estas personas víctimas se convirtieron en los cajeros automáticos de estos sujetos que no hacían nada por ganarse ese dinero, excepto actuar de forma violenta para despojarlas del dinero que pudieran tener”, dijo Rodríguez a La Teja.

Mecánico en la mira

Rodríguez, quien para aquel entonces era fiscal en la Fiscalía de Alajuela, explicó que para el 2006 se desató una oleada de asaltos a clientes bancarios por medio del método del marcaje y, al parecer, muchos de esos hechos fueron cometidos por el “Grupo de Johnny”, así es como llamaban a esa banda a nivel policial.

Aunque las autoridades ya presumían que Garreta estaba detrás de varios de esos asaltos, su mira se colocó sobre este sujeto y sus dos compinches (Sánchez y Arias) tras el homicidio del mecánico, ocurrido la mañana del 29 de diciembre del 2006.

“Este caso caso ocurrió en San Joaquín de Heredia, este señor de apellido Alfaro asistió a la sucursal del Banco Nacional y estando ahí fue marcado por Johnny Garreta Sánchez.

Caso de banda dedicada a asaltar a clientes bancarios, 2006. Foto Archivo.

“Este señor salió del banco y poco después lo hizo Garreta, quien luego se acercó a dos hombres en una motocicleta (Sánchez y Arias) para señalarles el carro de Alfaro para que estos lo sigan”, contó Rodríguez.

Según la fiscal, los dos sujetos en motocicleta siguieron al mecánico desde San Joaquín de Flores hasta cerca de la Cervecería de Costa Rica.

“En ese lugar, el señor Alfaro tuvo que detenerse, porque un bus paró delante de él y es ahí cuando uno de los sujetos de la moto se bajó y forcejeó con el señor, es en ese momento que le disparan en cuatro ocasiones”.

Con las últimas fuerzas que le quedaban, el mecánico logró adelantar al bus, pero luego chocó contra otro carro, varias personas trataron de ayudarlo, pero Alfaro perdió la vida en ese lugar.

Escucharon asalto

Tras la muerte del mecánico, las autoridades iniciaron una investigación en la que identificaron a Garreta como el principal sospechoso de orquestar el asalto que terminó con la trágica muerte de Alfaro.

“Este grupo no estaba constituido solo por estas personas, sino que eran muchas más, este señor Johnny Garreta era el líder de estos grupos, era el que llamaba, el que organizaba y el que buscaba a las personas, incluso facilitaba los vehículos y las motocicletas para que se pudieran dar los asaltos”, contó Rodríguez.

La fiscal recordó que durante la investigación intervinieron el celular de Garreta y por medio de esa diligencia los investigadores escucharon una llamada relacionada a otro asalto que cometieron el 9 de febrero del 2007 en perjuicio de un hombre de apellido Brown.

“Se escuchaba como Johnny Garreta se comunicaba con unas personas, les decía: ‘Estoy en tal banco, van a salir cuatro palos (cuatro millones de colones), muévanse’. Unos le decían que no podían llegar porque estaban largo, otros que sí podían, Garreta les decía: ‘Corran, que ya no se nos van a ir los palos’”, recordó la fiscal.

Aunque esa intervención no estaba vinculada con el caso del mecánico, sirvió como evidencia para demostrar que Johnny estaba metido de lleno en los asaltos a clientes bancarios.

En cuanto a Sánchez y Arias, las autoridades lograron determinar que estos tenían una relación muy cercana con el líder, además, por medio del análisis de radio bases y de la ubicación de los celulares de estos sospechosos, se comprobó que el día del homicidio de Alfaro ellos estuvieron tanto en San Joaquín de Flores como en el sector de la Cervecería de Costa Rica, en Río Segundo de Alajuela.

Caso sobre banda dedicada a asaltar a clientes bancarios. Foto Archivo.

“Con la evidencia que se obtuvo en cada una de estas diligencias se comprobó que se trataba de una banda dedicada al marcaje de clientes bancarios, que era una banda que utilizaba armas de fuego y que mostraba un irrespeto total ante la vida de cualquier ser humano, porque de por medio había dinero y era lo que les interesaba”, destacó la fiscal.

Testigo hizo la diferencia

Pese a esas pruebas, las autoridades aún no tenían suficientes evidencias para ligar a los tres hombres con el homicidio del mecánico; sin embargo, todo el panorama cambió gracias a un hombre de apellido Cordero, que decidió sumarse como testigo del proceso

La fiscal contó que la participación de este hombre en el juicio fue vital, ya que fue él quien vinculó directamente a los tres sujetos con el crimen ocurrido ese día.

“Este señor (el testigo) fue quien le indicó al OIJ que observó a un sujeto vestido de tal y tal forma, que coincidía con la ropa de Garreta, que salió del banco y conversó con unos sujetos en motocicleta, señalándoles el carro de Alfaro para que lo siguieran.

“Incluso el testigo viajó en un carro que iba detrás de la moto y del vehículo de Alfaro, porque era la ruta que él llevaba, entonces observó lo que pasó, e incluso trató de auxiliar al señor Alfaro”, detalló la fiscal.

“Cuando al testigo se le mostraron los videos del banco donde se encontraba Garreta, él confirmó que era el mismo sujeto que estaba señalando el carro de Alfaro”

—  Floribeth Rodríguez, fiscal

Intuición lo hizo prestar atención

Con relación a ese testigo clave, la fiscal dijo que hubo una situación que le llamó mucha la atención y fue la profesión de este hombre, pues piensa que fue un factor determinante para que prestara atención a lo que sucedía fuera de la sucursal bancaria.

“Recuerdo que el testigo mencionó que trabajaba para un medio de comunicación y que incluso él cubría sucesos, entonces por eso le llamó mucho la atención lo que estaba sucediendo afuera del banco, cuando Garreta les decía a los otros hombres que siguieran el carro.

Caso de banda dedicada a asaltar a clientes bancarios, 2006. Foto Archivo.

“Yo pensaría que incluso si no hubiera sido él y hubiese sido una persona que no tenía ese roce a nivel de sucesos y del trabajo que él hacía, posiblemente todo eso habría pasado desapercibido”, destacó Rodríguez.

La fiscal recordó que el testigo incluso contó que cuando viajaba en el carro le dijo a la persona que lo acompañaba que tenía el presentimiento que algo iba a pasar y por eso nunca le quitó la mirada de encima al carro del mecánico.

Caso muy importante

Tras ser detenidos por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), el cabecilla y sus compinches enfrentaron un juicio que terminó el 3 de mayo del 2010, cuando el Tribunal de Juicio de Alajuela los declaró culpables del homicidio de Alfaro.

Los jueces dictaron 27 años de prisión para Garreta y para Sánchez, mientras que Arias recibió una sentencia de 16 años de cárcel, por los delitos de homicidio calificado, asociación ilícita y robo agravado.

“Definitivamente este trabajo del Ministerio Público tiene sus etapas y sus momentos, y tal vez los momentos más satisfactorios son cuando se tiene una condenatoria en un caso tan complicado, porque fue un caso de prueba indiciaria, no había prueba directa, requirió de un gran trabajo de los fiscales auxiliares como los que van a juicio, pues son los que tienen que demostrar que todas estas evidencias, que por si solas no dicen nada, de manera conjunta nos dan esa certeza con la que se pudo determinar la participación de estos sujetos”, dijo la fiscal Rodríguez.

Además de la satisfacción que sintió por hacer justicia para la familia del mecánico, la fiscal dijo que este caso fue muy importantes, pues lograron sacar de las calles a uno de los grupos más violentos relacionados con marcajes a clientes bancarios.

Caso de banda dedicada a asaltar a clientes bancarios, 2006. Foto Archivo.
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