Un periodista, dos emprendedoras, un artesano de Sarchí y dos fabricantes de chorreadores unieron esfuerzos para que uno terminara en el Vaticano junto con café nacional
Un periodista, dos emprendedoras, un artesano de Sarchí y dos fabricantes de chorreadores unieron esfuerzos para que uno terminara en el Vaticano junto con café nacional