Una marcha de estudiantes y educadores revivió la historia de quienes arriesgaron su vida en 1919 para defender la democracia costarricense y cuyo legado sigue vivo en el corazón de la capital
Una marcha de estudiantes y educadores revivió la historia de quienes arriesgaron su vida en 1919 para defender la democracia costarricense y cuyo legado sigue vivo en el corazón de la capital