Lilia María Durán guardó por años aquellas palabras que le dijo una persona. Este jueves, al ver a su hijo Elímar Carvajal asumir como nuevo obispo de Puntarenas, entendió que aquel anuncio era real
Lilia María Durán guardó por años aquellas palabras que le dijo una persona. Este jueves, al ver a su hijo Elímar Carvajal asumir como nuevo obispo de Puntarenas, entendió que aquel anuncio era real