La actriz Sandra “Sandy” Solórzano, conocida por su participación en ¡Qué buena tarde!, volvió a tocar fibras este lunes 12 de enero al compartir una nueva y esperanzadora actualización sobre el delicado estado de salud de su hija Camila, quien desde hace casi ocho años enfrenta un síndrome de fiebre recurrente sin un diagnóstico definitivo.
Según contó la actriz, el pasado 23 de diciembre del 2025 recibieron una llamada que llevaban meses esperando con fe: un hospital en Estados Unidos aceptó el caso de Camila tras varios contactos, citas y estudios previos.
“Lo llamé regalo de Navidad. Dios y sus bendiciones”, escribió la esposa del periodista Diego Brenes, expresentador de Teletica Deportes, dejando ver la mezcla de alivio y esperanza que sintieron como familia.
La noticia llega luego de un camino largo y doloroso. Desde su regreso del hospital de Barcelona, España, donde Camila fue sometida a múltiples estudios y recibió diagnósticos preliminares, la familia no ha dejado de buscar respuestas.
Aunque inicialmente se habló del síndrome PFAPA o Marshall, los médicos reconocieron que la niña presenta síntomas que no coinciden del todo con ese padecimiento, como llagas en la piel y crisis cada vez más dolorosas.
Incluso, Camila fue sometida a una cirugía recomendada por especialistas, con la esperanza de disminuir las crisis, pero el procedimiento no dio los resultados esperados. Desde setiembre, cuando confirmaron que la operación no funcionó, los síntomas han avanzado y el dolor se ha intensificado con cada episodio.
LEA MÁS: Experiodista de Teletica Deportes relata lo duro que es no saber el diagnóstico de su hija enferma
No pierden la fe
A pesar de que la cirugía no funcionó, no han parado de buscar “nuevas posibilidades” y no pierden la esperanza de encontrar la cura para su pequeña.
“Desde que regresamos del hospital en España, (con un par de diagnósticos), no hemos dejado de seguir buscando y luchando por encontrar una respuesta para saber cuál es la enfermedad ‘rara’ que padece Cami, para poder tener una medicina que le ayude a controlar sus crisis, sin pasar por tantos momentos de dolor como hasta ahora lo hemos vivido por casi 8 años”, escribió en sus redes.
Ahora el siguiente paso será viajar próximamente (no indicó fecha) a este nuevo hospital para ver si ahí dan con un diagnóstico certero y el tratamiento adecuado.
A pesar del desgaste físico y emocional, ninguno de los dos pierde la fe ni la admiración por su hija.
“Ser papás de una niña tan valiente y dulce es una bendición. Seguiremos luchando hasta que llegue una luz y Camilita pueda tener una vida normal, sin sufrir cada semana”, agregó la figura de Teletica.
Una historia que sigue doliendo, pero que hoy se sostiene en la esperanza de que, después de tantos años de lucha, la respuesta esté cada vez más cerca.


