Erick Quirós, Silvia Núñez.6 abril, 2018
Michelle siempre deseó participar para ser la Chica Hooters. Foto Jeffrey Zamora
Michelle siempre deseó participar para ser la Chica Hooters. Foto Jeffrey Zamora

¡Llegó el gran día! Trece hermosas lechucitas competirán para dejarse el título de Chica Hooters 2018.

Este sábado, a las 7 de la noche, será la final del certamen de belleza de la cadena de restaurantes. Las alitas, la birra y las muñecas de carne y hueso abundarán en el Hooters de San Pedro.

La ganadora representará al país en el concurso internacional, que será a finales de mayo en Charlotte, Carolina del Norte, Estados Unidos.

Durante los últimos días les hemos presentado a las muchachonas y en todas destaca la belleza, la simpatía y las ganas de que llegue esta gran noche.

Una de ellas es Michelle Porras, estudiante de Derecho y de 21 años, quien tiene siete meses de trabajar en el local de San Pedro, sede de la final.

Como es normal en este tipo de eventos, los nervios salen a flote, pero la guapa ya tiene experiencia y sabe cómo dejarlos atrás.

"Siempre me llamó la atención el concurso y desde que entré a trabajar yo dije que quería estar. Ya he participado en Reina Costa Rica Intercontinental en la categoría de Miss Petite Costa Rica y sé que la actitud y el brillo a la hora de la pasarela son muy importantes. La gente cree que solo en ese momento, pero la verdad es que desde que comienza el concurso", dijo la joven, vecina de Cartago.

Porras se describe como una persona carismática, simpática, humilde y con bastante actitud, por lo que siente que tiene todo para ganar.

Lauren ya tiene colmillo en concursos de belleza y eso le da mucha seguridad. Foto Jeffrey Zamora
Lauren ya tiene colmillo en concursos de belleza y eso le da mucha seguridad. Foto Jeffrey Zamora
Buen colmillo

Otra que también tiene colmillo en concursos de belleza y mucha seguridad de que puede conquistar al jurado y a los asistentes es Lauren Salazar, de apenas 22 añitos.

Como dato curioso, la hermosa chica se vino desde Estados Unidos para bretear en el restaurante y meses después la convencieron de que entrara a concursar.

"Varias personas me decían que por qué no aprovechaba la oportunidad laboral porque es un ambiente muy lindo y se gana bien. Yo estaba entre sí y no, al final terminé mandando un correo con la información y un par de fotos mías y me llamaron. Ese día yo estaba en Estados Unidos y tuve que correr a comprar el tiquete y venirme", contó.

Quien la convenció fue su jefe, algo que, sin duda, muchos agradecerán al verla en pasarela.

Para Salazar, el modelaje no es nada nuevo, por eso disfruta a más no poder su experiencia.

"Estuve en la agencia de modelos de Karina Ramos y después empecé a trabajar como modelo independiente, hace poquito me salí porque mi trabajo requiere mucho tiempo, pero en realidad todo esto me encanta", dijo.

Su secreto para ganar va a ser pelar bastante el diente y empuncharse a la hora de hacer la coreografía, ya que le gusta mucho bailar.

Morryn se ve dulce, pero es muy ruda, es capaz de noquear a cualquiera. Alonso Tenorio.
Morryn se ve dulce, pero es muy ruda, es capaz de noquear a cualquiera. Alonso Tenorio.
Pequeña gran motivación

Morryn Meneses también se siente preparada para la gran noche, ella cuenta con el apoyo de su pequeña hija de siete años, quien es su fan número 1, lo malo es que no la va a poder acompañar en la final por ser menor de edad.

"Mi bebé sigue mis pasos, tengo siete años de ser modelo y ella es igual, hace sesiones de fotos, pasarelas. Al verme en el concurso se pone medio celosa, pero se siente muy orgullosa de la mamá. No puede ir, pero me va a estar apoyando, es mi motivación y por eso seguro mi esposo la va a poner en videollamada para que me vea mientras estoy en la pasarela", dijo

Meneses trabaja en el Hooters de Cartago y mantiene su cuerpazo a punta de ejercicios de alto impacto como el boxeo y el karate.

"Una vez me intentaron asaltar, me defendí y no me quitaron mi teléfono. Con estos ejercicios uno se mantiene muy tonificado, yo tengo contextura delgada y gracias a ese ejercicio me mantengo bien físicamente", agregó.

La entrada para el concurso cuesta 14 rojitos, que son consumibles (o sea, esa platica la puede gastar en comida), se pueden comprar en cualquier restaurante, pero es mejor que la consiga temprano temprano porque de fijo va a ser un llenazo.