La bailarina tica Andreína Méndez nos compartió con más detalle el aterrador momento que vivió hace un mes, cuando fue atacada por un perro rottweiler, una experiencia que no solo le dejó secuelas físicas, sino también emocionales y hasta laborales.
Méndez había contado que el ataque le cambió la vida y que incluso la obligó a poner en pausa su carrera en el baile y su otro trabajo.
Según relató, el hecho se dio en la casa de unos colegas a los que llegó a visitar. El perro estaba suelto, pues para sus dueños era inofensivo y no hacía nada.
“Él se me tiró e hizo a agarrar el cuello, yo me quité y me agarró como el cabello y detrás de la oreja, que me la partió… por dicha me la suturaron, me la lograron salvar”, relató la bailarina sobre los primeros segundos del ataque.
La situación se volvió aún más angustiante cuando el animal intentó atacarla nuevamente, que fue cuando le hizo el mayor daño.
“Una vez que se soltó me iba a atacar una segunda vez y en eso yo metí el brazo para protegerme y ahí fue donde me mordió más veces, no me soltaba”, contó.
Herida y sin trabajo
Tras el violento episodio, Méndez tuvo que someterse a varios exámenes médicos.
Según explicó, aunque las lesiones fueron profundas, no comprometieron el hueso.
“Sí hubo heridas profundas, mas no tocó el hueso, pero sí el músculo, y eso indica que debo llevar meses de terapia para recuperar la movilidad total”, detalló.
La bailarina tiene un mes de estar incapacitada, aunque asegura que poco a poco ha ido mejorando.
“Las heridas están sanando, todavía siento dolor en el brazo, pero estoy con las terapias. Ya estoy mejor, gracias al Señor”, expresó.
No obstante, el proceso no ha sido fácil. Además del impacto físico y emocional, la situación también le afectó en lo laboral.
“En el trabajo estaba por servicios profesionales y por la incapacidad tuve que avisar que no podía continuar y ahora estoy sin trabajo”, lamentó.
Proceso legal
Andreína también dejó claro que no puede profundizar en algunos detalles debido a un proceso legal en curso, ya que denunció a los dueños del perro.
Ella hizo pública su situación por la importancia de generar conciencia sobre este tipo de situaciones, especialmente en cuanto a la responsabilidad de los dueños de mascotas. Incluso cuestionó la falta de empatía tras lo ocurrido y pidió mayor cuidado para evitar que casos como el suyo se repitan.
“Las situaciones difíciles no solo muestran lo que pasó, también dejan ver cómo cada quien decide actuar después. Y en esos detalles es donde realmente se conoce el nivel de empatía, conciencia y responsabilidad. Ojalá todos entendieran el peso que pueden tener sus acciones, incluso cuando deciden no hacerse cargo”, publicó.
Por ahora, continúa enfocada en su recuperación, enfrentando un proceso y esperando volver a bailar pronto.



