Farándula

Colindres se fue a Bangladés, pero en Repretel quedó “Con liendres”

“Gemelillo" del exdelantero morado trabaja como asistente de cámaras en los canales de La Uruca y es manudísimo

Daniel Colindres jugó su última mejenga con la "S" el domingo 2 de setiembre para irse a su extraña aventura en Bangladés, pero en el país quedó su gemelillo, al que llaman “Con liendres”.

Así le dicen a David Zúñiga sus compañeros de Repretel, donde bretea desde hace tres años como asistente de cámaras.

La periodista Melissa Durán compartió este lunes en sus redes sociales una foto y un video en los que aparece junto a David, que se ve igualito al ahora exdelantero saprissista. Como dicen por ahí, puro “separados al nacer”.

A Zúñiga le encaramaron el apodo cuando empezó a trabajar en el canal y hay muchos que no saben ni cómo se llama, solo le dicen “Coli” o “Con liendres”.

“Es vacilón porque antes de entrar al canal nunca me habían dicho que me parecía y desde que entré me lo pusieron (el apodo). No estoy seguro quién comenzó, creo que fue Alex Mazón, él ni sabe cómo me llamo porque solo Coli me dice”, nos contó Zúñiga, quien agregó que donde vive, el barrio Cristo Rey, en San José, también le empezaron a llamar como al exmorado.

Más de una vez le ha tocado ir al estadio de la "S" como asistente y los aficionados saprissistas lo han vacilado preguntándole qué espera para meterse a la cancha. Lo que pasa es que Zúñiga es manudísimo y más bien está contento de que su gemelo esté lejos.

“Soy manudo hasta la muerte, pero me parece que él está jugando muy bien y si le salió esa oportunidad tiene que aprovecharla, es mucha plata y aunque el lugar se vea un poco rudo, ojalá le vaya bien”, opinó.

Contó que alguna vez estuvo cerca de conocer a Daniel, pero no se dio porque el jugador iba chiva después de haber perdido un clásico y ni lo alzó a ver.

La foto que subió Melissa Durán fue un pegue, pues en Instagram superó los 1200 “Me gusta” además de un montón de comentarios.

“Le pedí la foto y me dijo que había sido un éxito, que mucha gente le dijo que sí somos muy parecidos. Yo estuve viendo que lo etiquetaron pero quién sabe si lo vio”, aseguró David.

Este trabajador piensa que el parecido no es tantísimo, pero no se molesta cuando lo llaman así. Y cree que el parecido aumenta cuando él se quita el bigote.

Agregó que cuando era más carajillo le encantaba mejenguear y la tocaba bastante, igual que el Colindres real.