Ileana Vargas.11 mayo

Luis Miguel Rojas puede rajar que la ha pulseado duro para cumplir su sueño de ser periodista de espectáculos.

Luis Miguel sueña con tener su propio programa, ya sea en tele o radio. Cortesía
Luis Miguel sueña con tener su propio programa, ya sea en tele o radio. Cortesía

Pero sus esfuerzos y sacrificios han valido la pena, ya que desde que llegó a formar parte del programa “Divas pero divinas” de Multimedios, se ha convertido en el chineado de las cuatro populares presentadoras y, por supuesto, de los televidentes.

“Venenito”, como le dicen de cariño, es de Pérez Zeledón y dejó el calorcito del hogar para jalar a Chepe a estudiar periodismo.

Él asegura que desde un inicio tenía claro que quería salir en tele y hacer farándula.

Su primera gran oportunidad fue cuando pidió ir a ver el programa “Su mañana” de canal 9, estando allí pulseó que le dieran una oportunidad.

“Estuve año y medio prácticamente gratis. Gracias a Dios mis papás siempre me han apoyado porque sin ellos no lo hubiera logrado”, asegura.

De ahí brincó para otros programas como “De boca en boca” de canal 7 y también en “La Roncha”, que estuvo en el 11 y ahora en Multimedios.

Y desde hace dos meses se convirtió en el quinto divo.

Al inicio la propuesta era que apareciera solo unos 5 minutos ante las cámaras compartiendo con Viviana Calderón, Maureen Salguero, Glenda Peraza y Cristiana Nassar.

Sin embargo, al televidente le encantó la naturalidad de Luismi y en cuanto la producción se dio cuenta de eso ha ido ampliando su tiempo delante de cámaras.

El periodista también se encarga de las redes sociales del espacio y hace una nota diaria.

- ¿Cómo han sido estos dos meses junto a las divas?

Puedo decir con toda honestidad que es el primer trabajo que hago en paz y tranquilo. Apenas tengo 25 años y ya padecía de úlceras en el estómago y de gastritis por los sacrificios que hacía por el trabajo. No habían días feriados, hasta el 31 de diciembre trabajé. Lo di todo por el trabajo, pero a veces no valoran esas cosas.

- ¿Conocía a las presentadoras antes de llegar al programa?

Glenda ha sido mi amiga desde hace varios años, a las otras no la conocía. Pero hemos hecho una química increíble. Maureen se ha vuelto muy especial para mí, me aconseja mucho cuando tengo alguna situación personal que me molesta. Estuve muy frustrado como un par de semanas porque no me salía algo profesional y Maureen fue casi como mi sicóloga, todas ellas me ayudaron mucho para salir de eso.

“Vivo feliz, Dios me ha premiado con ser parte de este proyecto”, Luis Miguel Rojas, periodista.

- ¿Cuáles consejos ha recibido de ellas para mejorar ante las cámaras?

Glenda es como mi mamá (risas), a veces hablo muy rápido y entonces ella me dice que no se me entendió lo que dije, que tengo que hablar más despacio y me dice: ¡Ya se lo he dicho!, ahí es cuando la siento como mi mamá (risas). Ellas me dicen cosas para que mejore, como que me acuerde que tengo que tener buena postura y ese tipo de cosas.

- ¿Qué cosas ha cambiado en su vida desde que está en el programa?

Rajado me paran en la calle y comienzan a contarme sus problemas como si fuera uno sicólogo, creo que es justamente por el formato del programa. Y otra cosa es que donde quiera que esté, haciendo fila en el banco, donde sea, me preguntan por chismes, que qué pasó con la fulanita que andaba con aquel, que cómo son las divas y esas cosas. A veces dependiendo les digo alguna cosilla que sé.

El joven se ha convertido en el chineado de las presentadoras. Cortesía.
El joven se ha convertido en el chineado de las presentadoras. Cortesía.

- ¿De donde salió el sobrenombre “Venenito” que le dicen las divas?

Glenda me lo puso hace años cuando nos conocimos y ahora todas las divas me dicen así. Bueno, y hasta la gente en la calle cuando me ve ahora me dice así. Un día de estos estaba haciendo un mandado, un guarda me vio y lo primero que me dijo fue: ‘¡Diay Venenito!’ (risas). A mi mamá al inicio no le gustaba que me dijeran así, pero le dije que es por el vacilón y que no me molesta entonces como que ya lo ha ido asimilando.

-¿Por qué cree que ha pegado tanto “Divas pero divinas”?

Cuesta mucho que la gente de tele sea auténtica y creo, sin temor a equivocarme, que este es el único programa nacional vigente que permite que todo su equipo sea 100 por ciento auténtico, claro, el formato lo permite.

- ¿Algún famositico se ha molestado o le ha dejado de hablar por alguna publicación que ha realizado?

Sí, se molestaban, pero no por mis notas sino por lo que comentaban mis compañeros en el set. Me volvían la cara si me los topaba o me mandaban mensajes al celular diciendo que estaban molestos, pero después con el tiempo las cosas se arreglaban y todo seguía con normalidad. Yo nunca he hecho una nota para dañar a alguien.

- ¿Para usted hay farándula en este país?

Claro, en Costa Rica se consume mucho el espectáculo, aunque creo que lo que se hace específicamente en tele no se está haciendo bien y es un tema que le llama la atención a la gente. Si hay un concierto o algo por el estilo, pasa sin pena ni gloria, o se hace mal y eso es porque a veces ponen a cualquiera a hacerlo.