Erick Quirós.19 septiembre, 2017
Diana y Víctor han sabido cómo complementarse. Graciela Solis
Diana y Víctor han sabido cómo complementarse. Graciela Solis

Diana de la O encontró en el serrucho el mejor instrumento para que Víctor Carvajal sacudiera la pista de Dancing with the stars en la segunda gala de esta cuarta temporada.

La bella bailarina asegura que parte del éxito que tuvieron este domingo se debe a la buena química que tienen desde el primer día en que se vieron. 

Ambos pellizcaron 24 puntos con un merengazo, la calificación más alta hasta ahora.

Fuera de la pista, la relación es  mejor de lo que se ve. Ambos atravesaban momentos difíciles cuando les dijeron que iban a ser pareja en la competencia, poco a poco se han ido echando al hombro y ahora son inseparables. 

Diana participa por tercera ocasión en Dancing with the stars, el primer año bailó con Tipí Royes, el segundo con Michael Bleak y ahora regresó para menearse con el sarchiceño. 

La vecina de Desampa nos reveló algunos secretos de la yunta  con el presentador de De boca en boca. 

¿Cómo ha sido la experiencia de hacer pareja con Víctor?

No sé si con otra pareja hubiera tenido tanta química desde el inicio, nosotros ya nos conocíamos porque él me ayudaba cuando yo estaba en Café retro y ahí surgió una amistad. Que nos tocara juntos fue una sorpresa y un regalo de Dios para mí porque yo estaba pasando una situación difícil, tenía a mi mamá enferma y venía de tener una ruptura amorosa y tenía que concentrarme en Dancing porque es mi trabajo, él vino a llenar ese vacío, fue un gran apoyo e hizo que todo fuera más fácil de sobrellevar a pesar de que él también tenía a su pareja en el hospital.

¿Cómo hacían para concentrarse estando los dos con la mente en otros lados?

Yo con mi mamá en el San Juan y él en el Calderón Guardia con José, pero sacábamos el rato para estar hablando por teléfono; yo digo que es algo de Dios por los momentos en que estábamos pasando, todo ha sido muy especial y creo que eso nos ha ayudado a salir adelante con lo del programa. 

¿Qué tan difícil ha sido enseñarle?

Víctor es muy perfeccionista, quiere verse bien siempre y yo le he enseñado que el crecimiento es algo gradual. Esta semana que pasó fue difícil, él tuvo una contractura y él  estaba muy preocupado porque pensaba que no iba a poder bailar. Él quería llegarle a la gente que tanto lo sigue con esta puesta en escena que dimos, era algo especial para él.

También lo tiene socado en la parte de las comidas...

Sí, yo he llegado a complementar la parte de la alimentación, él no estaba comiendo bien por el estrés, el trabajo y las cosas personales y por dicha yo he podido ayudarle, ahora está comiendo todo lo que yo le zampo, no ha sido fácil pero lo está haciendo. 

El del copetín se lo está gozando y eso se nota. Graciela Solis
El del copetín se lo está gozando y eso se nota. Graciela Solis

¿Ha habido algún momento en el que no todo haya sido felicidad?

Sí. Ha habido momentos de estrés porque hay compañeros que van avanzando más rápido en cuanto al montaje de las coreografías y nosotros más lento porque he intentado que él interiorice lo que haga, que vaya lento pero acertado. Va a haber semanas buenas y otras no tantas y nada pasa. 

¿Víctor le ha sorprendido en algo? 

Es muy creativo y hace propuestas. Siempre me dice lo que le gustaría. En un momento se  aprende lo que le digo, en otro lo interiosa, luego lo ensaya y ya al siguiente día se lo sabe, a veces se va enchompipado pero como hace extras en la casa se lo aprende, pero es porque él es muy perfeccionista.  Él no quiere que se basen en el personaje que él es en De boca en boca, quiere demostrar que puede estar ahí no solo por el público sino porque lo hace bien. 

¿Es una ventaja o una presión  tener tanta gente que lo apoye?

Yo eso lo sabía y le digo que es muy bonito que tenga tanta gente, pero  espero que apoyen y voten porque son dos cosas diferentes, creo que no es presión y siempre se lo he propuesto así. Tocar a la gente que lo sigue a él, usar detalles como lo del serrucho, que él no me lo creía por ser un merengue y ya después quedó supercontento porque sabe que la gente espera algo más de él. 

En su caso, las otras veces que participó se fue a la casa rápido, ¿piensa que esta es la oportunidad para llegar más lejos? 

Nosotros los bailarines tenemos claro que esta no es nuestra competencia, sino para llevar a una estrella lo más lejos que se pueda. Yo solo le he dicho a Víctor que él ha cambiado tanto mi vida que yo solo quiero disfrutar al máximo, donde tengamos que llegar voy a ser feliz, pienso que tengo más oportunidad porque él tiene mucho apoyo y porque él lo hace muy bien pero no quiero que se confíe porque la competencia es muy dura.