La doctora Jennifer Fallas decidió hablar horas después de llegar a un acuerdo conciliatorio con Maricruz Leiva, con quien enfrentó un proceso judicial que se extendió durante ocho años.
A través de la cuenta de Instagram de su clínica, la conocida “doctora de las misses” compartió un mensaje en el que se mostró feliz y agradecida por el desenlace, aunque reconoció que estaba cansada después de una semana que describió como una montaña rusa de emociones.
“Estoy supercontenta, feliz porque han sido muchos años, muchos, chiquillos. Ocho años de estar pasando por esta prueba tan grande”, expresó.
Fallas explicó que no quería dejar pasar el día sin comunicarse con quienes la han apoyado durante todo este tiempo. Según dijo, quería que sus seguidores conocieran cómo se sentía directamente de ella y no a partir de las especulaciones que surgieron tras conocerse el acuerdo.
La doctora contó que llegó a la audiencia con la motivación de que las cosas se resolvieran adecuadamente y que estaba dispuesta a dar la cara como correspondía al proceso.
“Yo dije: ‘Bueno, aquí estoy, vengo a dar la cara como corresponde al debido proceso’, y al final salí con una sonrisa de oreja a oreja”, manifestó.
La médica aseguró que ambas partes lograron solucionar sus diferencias de manera pacífica, algo que, según explicó, había pedido en sus oraciones.
“Al final ambas partes solucionamos el tema de las diferencias de una forma pacífica, que era lo que yo le pedía a Dios y lo que les conté a ustedes, que yo quería, que quería paz”, agregó.
Por eso, una de las frases que más repitió durante su mensaje fue que este capítulo de su vida finalmente había terminado.
“Capítulo cerrado, chiquillas, capítulo cerrado”, dijo con evidente satisfacción.
Agradeció a quienes la acompañaron
Fallas también aprovechó para agradecer a Dios, a su familia, sus amigos, sus pacientes y a las personas que le enviaron mensajes de apoyo durante estos años.
Al recordar lo vivido, reconoció que se trató de un camino muy difícil y que no se lo desea a nadie.
“Ya me van a hacer llorar, porque ha sido un largo camino”, expresó.
La doctora explicó que una de las partes más duras fue no poder referirse públicamente al proceso durante todos estos años. Sin embargo, aseguró que también encontró aprendizajes en medio de esa experiencia.
“Mi proceso personal ha sido bonito en el sentido del crecimiento. Ha sido un tema que ha acarreado mucho aprendizaje de manejo de las emociones. Ha sido un proceso de acoger y acercarme a las personas que realmente están ahí para mí”, comentó.
También contó que dejó el resultado en manos de Dios, pues estaba dispuesta a aceptar tanto la continuación del proceso como la posibilidad de alcanzar un acuerdo.
No dará más declaraciones
Aunque se mostró dispuesta a compartir su felicidad, Fallas aclaró que no puede revelar detalles del caso debido a una orden de confidencialidad dictada por la jueza.
También aseguró que siempre confió en el sistema judicial y que se siente tranquila y satisfecha con el resultado.
Cuando le preguntaron qué les diría a quienes no están de acuerdo con ella o cuestionan su trabajo, recomendó que revisen sus redes sociales.
“Mi trabajo habla por sí solo. Yo en ocho años no he abierto la boca para decir absolutamente nada y esta no va a ser la excepción. Yo no voy a dar declaraciones de ningún tipo”, afirmó.
Finalmente, pidió bendiciones para todas las personas que estuvieron pendientes del caso, incluso para quienes no la apoyaron, y expresó su deseo de que también se alegren por el desenlace.
“Dios es bueno, Dios es fiel”, concluyó.
Un proceso largo
El caso se remonta al procedimiento estético al que se sometió Maricruz Leiva en el 2018. La comunicadora denunció haber sufrido graves quemaduras y otras complicaciones tras una lipoplastia láser realizada por la doctora Fallas.
El proceso penal se siguió por presuntas lesiones culposas y el debate estaba programado para realizarse del 5 al 14 de octubre de 2026 en el Tribunal Penal del Segundo Circuito Judicial de San José, en Goicoechea.
Sin embargo, este lunes 12 de octubre ambas partes llegaron a un acuerdo conciliatorio cuyos detalles del arreglo permanecen bajo confidencialidad, aunque se La Teja supo que el pago de la acción civil resarcitoria acordada es una cifra muy similar al dictamen del peritaje que se estimó en ¢384 millones a pagar por el daño moral y físico causado a la periodista.
Tras ocho años de proceso, Fallas aseguró que ahora quiere descansar y que este martes se lo tomará libre para desestresarse.



