La reciente presentación de Bad Bunny en el intermedio del Super Bowl generó un impacto global, no solo por su relevancia cultural al ser un espectáculo mayoritariamente en español, sino por la curiosidad que despertó su propuesta visual.
Entre los elementos más comentados de la escenografía destacaron los ‘arbustos vivientes’, personas encargadas de personificar vegetación tropical en el campo de juego.
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Tras la viralización de estas imágenes en redes sociales, se han conocido los detalles financieros detrás de este particular empleo en uno de los eventos más vistos del planeta.
La remuneración
Según del analista deportivo Darren Rovell, los participantes que conformaron esta escenografía móvil recibieron una compensación económica definida por el tiempo total de servicio prestado.
Rovell reveló que cada uno de los trabajadores percibió un total de 1.309 dólares por su participación, poco más de 630 mil colones.
La labor de estos contratistas no fue sencilla, pues el medio RT en español destacó que el cargo requería una buena condición física debido a las condiciones del entorno.
Los trabajadores debían mantenerse inmóviles durante gran parte del espectáculo, soportando además el peso del vestuario diseñado para simular arbustos reales.
La exigencia técnica de permanecer estáticos bajo las potentes luces del estadio y ante una audiencia masiva fue una de las condiciones clave para mantener la estética del ‘show’ y evitar que se rompiera la ilusión visual de la selva tropical.
De acuerdo con lo expuesto por Rovell, al desglosar el pago, se establece que el valor por hora fue de 18,7 dólares, lo que representa unos 9 mil colones por cada hora de servicio prestada.
Para muchos de los involucrados, el pago económico se sumó a la experiencia de participar en una transmisión que superó los 120 millones de espectadores solo en los Estados Unidos, cifra que resalta la magnitud de un evento donde la presentación del artista puertorriqueño marcó un hito al integrar el idioma español como eje central del Super Bowl.


