Farándula

Ir a Nicaragua tres veces al mes se convirtió en un salvavidas para el grupo Calle 8

Los integrantes tienen que viajar hasta 20 horas en carretera para llevar sustento a sus casas

Viajar a Nicaragua, al menos tres veces al mes, se ha convertido en el salvavidas del grupo Calle 8 durante la pandemia.

La banda, liderada por Henry Moya, encontró en el país vecino un nicho para llevar su música y, a la vez, poder seguir dándole de comer a las 10 familias de los integrantes que forman la agrupación.

Eso pesó más que las 20 horas en carretera en cada viaje, el cansancio y el peligro por las pocas medidas sanitarias contra el covid-19 en suelo nicaragüense.

- ¿Cómo hace para llevar el alimento a la casa?

Lo de Nicaragua ha sido un sostén importante, nosotros no hemos parado de trabajar por allá. Como se abrieron las fronteras, ya no es necesario que nos quedemos allá un mes como pasaba antes. Ahora cada vez que sale un contrato, nos vamos un fin de semana y regresamos.

- ¿Como cuántas veces al mes van a Nicaragua?

Unas tres veces.

- ¿Les pagan igual que aquí?

No, allá es un poco mejor porque, al ser un grupo internacional, tenemos más beneficios. La situación allá no está fácil, pero a la gente le gusta mucho el show en vivo.

- ¿Cuántas familias dependen de Calle 8?

Son 10 familias, más todo lo que venga indirectamente, sonidistas, personas que hacen montajes y otros que se contratan allá.

- ¿Con eso que se gana sobrevive?

No, también me puse a distribuir frutas y verduras, fue parte de reinventarse. Lo comencé en los primeros meses de la pandemia.

Con mis dos microbuses empecé a buscar clientes, puse un parlante y me convertí como en una feria móvil, poco a poco fui haciendo una clientela, que ha bajado un poco, pero muchos se mantienen.

- ¿La feria móvil era un negocio que ya conocía o tuvo que aprenderlo en el camino?

Tenía conocimiento básico ya que tuve una verdulería y otras cosas las aprendí, porque no sabía qué respuesta iba a tener en la calle. Ahora salgo tres días a entregar frutas y lo complemento con la música.

- ¿Alquila o tiene casa propia?

En mi caso es propia, al igual que los vehículos, por suerte tengo lo básico para trabajar, son ventajas que me han ayudado a estar bien y poder seguir pulseándola.

- ¿Qué es lo que más extraña de tocar aquí?

Saber que aquí ya no hay vida nocturna ni bailes. Tenemos que viajar para poder vivir y hacer lo que nos gusta, no deja de ser cansado porque son muchos kilómetros los que se viaja. Después toca volver aquí y salir de madrugada a entregar frutas, pero yo soy una persona luchadora y no me arrugo con nada. También extrañamos al público tico.

A veces nos pasa que se nos olvida que al llegar aquí la realidad es otra, pasamos la frontera y nos damos cuenta de que ese día no podemos circular, no entendemos cómo hay tanta diferencia entre un país y otro.

- ¿Se siguen cuidando igual como lo hacían al principio?

Vieras que con el tiempo uno se va descuidando hasta en eso, porque la misma normalidad de allá hace que uno se relaje, uno ve que no pasa nada y a nosotros tampoco. Pero es un tema complicado y delicado porque mucha gente ha perdido amigos y familiares. Son interrogantes para las que uno no tiene respuesta.

- ¿Ya se vacunó?

No, vieras que gracias a Dios tengo una buena salud y no sé cómo está la cosa, me imagino que pronto me va a tocar.

- ¿Pero sí se vacunará?

Para mí es un tema irrelevante, si está lo hago y si no, nos esperamos. No la voy a rechazar, pero tampoco paso pensando en eso.

- ¿Qué les dicen los seguidores del grupo?

Cuando publicamos cosas de Nicaragua nos preguntan que dónde es y que quieren llegar, incluso hay gente que va, allá la restricción no existe y los fiesteros se están quemando por ir un ratito a pasarla bien.

- Varios grupos cerraron por completo, ¿a usted le pasó por la mente hacerlo en algún momento?

Al principio hubo una incertidumbre muy grande, duramos unos cinco meses en volver a tocar, pero por suerte encontramos la opción de ir a Nicaragua, la cual no todos los grupos tienen.

- Si no existiera esa opción, ¿qué hubieran hecho?

Esperar, como lo hacen algunos, aunque es complicado porque el 95 por ciento de los salones de aquí ya no existen, algunos están abandonados o pusieron supermercados, habrá que ver qué pasa cuando se pueda porque todos tenemos que empezar de cero. En nuestro caso estamos motivados, preparando material y deseando tocar ante el público de aquí.