Erick Quirós.1 diciembre, 2020
Ítalo es el hijo menor de doña Roxana. Instagram.
Ítalo es el hijo menor de doña Roxana. Instagram.

El 1° de diciembre del 2019 es un fecha que el presentador Ítalo Marenco jamás olvidará.

Hoy, hace un año, su mamita, doña Roxana Campos, y su familia empezaron la batalla contra el cáncer de pulmón, luego de que la actriz se realizara unos estudios donde confirmaron su delicado estado de salud.

A pesar de que en un principio se habló de que a partir de ese momento solo duraría un par de meses más, las ganas de vivir y los chineos de su familia, en especial de Ítalo, hicieron que su vida se extendiera hasta el pasado 8 de noviembre cuando se despidió de sus tres hijos y partió.

Gracias a ese tiempo que Dios se la prestó de más, el presentador de Giros pudo crear un lazo mucho más fuerte con su madre, al punto que casi un mes de después todavía le lleva comidita a su casa, aunque cuando llegue se dé cuenta que ya no está en este mundo.

En su Instagram publicó que la extraña muchísimo y que sabe que desde ahora lo estaría llamando para pedirle que no se le meta al toro, ahora que vienen las corridas de Zapote. Algo que por supuesto no hará, para evitar regañadas desde el cielo.

Ítalo contó cómo vive este momento.

-¿Qué recuerda de lo que pasó hace un año?

Fue muy duro porque ella en un ensayo se desvaneció y entonces la mandaron a hacerse un tac (tomografía) y no se sabía si era la presión o algo más, cuando nos dijeron que era cáncer de pulmón fue un golpe tremendo porque la doctora, con todo su profesionalismo, le dio dos meses de vida, entonces eso hizo que la noticia fuera más impactante.

Con esta imagen, Ítalo recordó a su mamá. Instagram.
Con esta imagen, Ítalo recordó a su mamá. Instagram.

-Pero se extendió mucho más de lo esperado...

Sí, pudimos tenerla casi once meses más, con todo el cariño del mundo. Creo que lo más importante fue el acompañante que se le dio, fue un proceso en donde lo único que se podía hacer es era darle calidad de vida y pedirle mucho a Dios, en el caso de ella pudimos hablar mucho, chinearla y compartir con ella lo que se pudiera.

-¿Quedó algo por hacer con ella?

Nada, todo lo que ella quiso pudimos hacerlo.

-¿Cómo han sido estos días para usted?

Muy duros, uno ve que hay miles de muertos por día, pero duele al saber que no es solo una cifra, hay familias que están de luto y cuando es la mamá o el papá queda una huella. Ahora me pasa que voy y compro el almuerzo que le llevaba todos los días y me voy a la casa y cuando parqueo el carro en frente, caigo en cuenta que mi mamá ya no está.

-Cuando falleció y días antes muchos actores y gente del teatro le rindió homenaje, ¿qué significa para usted eso?

Mucho y estoy muy agradecido porque se han portado con mucho respeto, el legado de mi mamá queda en muchas generaciones de teatro y danza