Silvia Núñez.3 junio
Jill Paer contará en cada episodio todo lo que le ha tocado pasar desde que cayó en cama tras la fractura en su pierna derecha. Captura de video
Jill Paer contará en cada episodio todo lo que le ha tocado pasar desde que cayó en cama tras la fractura en su pierna derecha. Captura de video

Recién entraba el coronavirus al país y a la chef Jill Paer le tocó enfrentar otro gran cambio en su estilo de vida, el ser operada de su pie derecho y no poder ni levantarse de la cama.

Es decir, está doblemente obligada a estar encerrada en su casa.

Fue a finales de marzo cuando la presentadora del programa ¡Qué rico! se cayó de una tapia de su casa mientras intentaba bajar una flor de itabo, lo que le provocó una fractura de talón.

Todo lo que le ha tocado experimentar en esta etapa, la cual asegura ha sido una de las más duras a sus 60 años, lo estará contando en su nuevo programa de YouTube: “El show de la recuperación”, que junto a su padre, el doctor William Paer, graba desde su cama.

Cada episodio será de 5 a 10 minutos y ella misma se encarga de editarlo mientras que su papá hace las tomas de apoyo.

Conversamos con la gringa más tica que hay en la televisión nacional, quien contó que por suerte hace dos semanas le quitaron el yeso y eso ha hecho que se sienta mucho mejor de ánimo, pues ha tenido cuadros depresivos porque todo se le juntó de un solo tiro.

-¿Cómo surgió la idea de hacer el canal de Youtube?

Quería seguir en contacto con el público (dado que ya no puede hacer ¡Que rico!) y contarles todo lo que me ha tocado pasar, pero también con un poquito de humor. Vamos a hablar de temas de actualidad, de cosas curiosas propias de mi condición y demostrarlos. Fue idea de mi padre que me dijo que como tengo que estar la mayoría del tiempo acostada, podíamos grabar en mi cama.

A la presentadora debieron operarla para colocarle unos pines en su pie debido a que la fractura era muy delicada. Facebook
A la presentadora debieron operarla para colocarle unos pines en su pie debido a que la fractura era muy delicada. Facebook

-¿Cómo va la recuperación?

Es un proceso que va para largo, aún no tengo permiso ni de poner el pie en el suelo, por dicha ya me quitaron el yeso (14 de mayo). Ya pude verme eso (la operación) y vi los rayos X y parezco una ferretería por dentro. Si alguien necesita un tornillo yo tengo bastantes ahí adentro (risas).

Lo que sí me gustó es que uno se quita un peso de encima, porque el yeso pesa bastante, hasta para levantarse uno para ir al baño era una tortura. En las noches era una tormenta porque justo donde me operaron yo sentía una presión como si me estuviera ahogando el yeso, era terrible. Ya ahora los síntomas cambiaron.

- ¿Qué siente ahora?

La piel está supersensible y es incómodo poner el pie en algo suave, se siente muy tiernita la piel. Después el dolor cambió por un ardor increíble, dice el doctor que es normal. No hay día que no me moleste, pero estoy haciendo varias tácticas, por ejemplo, el agua fría me ayuda mucho. En la noche no me acuesto sin poner unos cubos de hielo envueltos en paño sobre el pie para aliviarme. Un guarda me dijo que la abuela le había puesto ceniza en agua bien caliente y que eso alivia, también quiero hacerlo. A mí me gustan mucho los remedios naturales.

-¿Ya ha podido levantarse un poco más?

El doctor me mandó a hacer unos ejercicios para volver a aprender a caminar y a finales de junio tengo permiso de probar por ratos y muy suavecito el andar con muletas. Me dijo que para estar sana son como de uno a dos años.

He estado haciendo tácticas porque hasta la sicología me ayuda mucho y mi papá me ha estado dando consejos de cómo hacerle un abordamiento a todo esto desde el punto de vista de mis sentimientos porque eso me ayuda a aliviarme.

“Ya logro hacer algunas cosas y es lo que me tiene mejor de ánimo porque uno se siente inútil”, Jill Paer
Este banquito lo pasa jalando a todo lado para poder apoyar su pierna. Jill dice que ahora más que nunca la hace feliz el poder salir por ratitos de su casa. Cortesía
Este banquito lo pasa jalando a todo lado para poder apoyar su pierna. Jill dice que ahora más que nunca la hace feliz el poder salir por ratitos de su casa. Cortesía

- ¿Cómo va ese dolor emocional?

De ánimo ya estoy mucho mejor. Fue más que todo al principio y con el yeso que uno se siente bastante indefenso porque es algo que provoca mucho miedo, porque como no podía verme el pie uno se imagina cosas extrañas. Ahora ya aguanto más levantada, ya cocino, ya me estoy sintiendo útil.

Hasta limpio usando un banco, una silla de ruedas o un scooter que me ayuda a movilizarme. De eso voy a hacer un episodio para el canal de YouTube para que vean.

Mi papá dice que tengo el caminado de Boris Karloff, un actor que hacía el papel de Drácula, porque hago un bullón cuando vengo con el banco que uso para apoyar la rodilla y me lo amarro al pie. A veces hasta me voy a hacer compras con ese banco para no estar tanto encerrada, me inventé una forma para ponerlo en el carro para que los brincos del carro no me golpeen.

-¿Cómo ha hecho para no perder esa alegría que tanto la caracteriza?

El secreto ha sido no tenerle miedo a los sentimientos, no es que ya no tengo sentimientos negativos porque sí los hay. Mi padre tiene un libro que publicó en 2017, ¡Estamos en el sexo ahora mismo! ¡que dicha!, que es un libro de sicología y me ayudado mucho emocionalmente.

El libro de sicología de su padre es su gran compañero en la recuperación. Cortesía
El libro de sicología de su padre es su gran compañero en la recuperación. Cortesía