La expresentadora y locutora de radio Bésame, Lussania Víquez, vivió un fuerte susto con su salud este fin de semana y debió ser operada de emergencia en el hospital Calderón Guardia, donde se encuentra internada.
Según relató, todo comenzó después de unos días de descanso en la playa junto con su familia. El sábado empezó a sentir un dolor intenso en el abdomen, pensando en un inicio que sería colitis, pues antes ya lo había experimentado.
Víquez explicó que inicialmente acudió a una clínica privada, donde tras los exámenes médicos se valoró la posibilidad de una apendicitis, por lo que fue remitida para estudios más profundos.
Sin embargo, decidió esperar hasta regresar a San José porque ya era de madrugada y su hermano Freddy Víquez se había quedado cuidando a sus mellizos, pues su esposo no fue al paseo con ellos, ya que anda fuera del país.
Según detalló, el dolor aumentó durante la madrugada del domingo, por lo que decidió irse para el Calderón Guardia, donde fue atendida rápidamente.
“Me hicieron un ultrasonido de abdomen y confirmaron que sí era apendicitis”, relató.
La expresentadora de Informe 11 Las Historias explicó que ingresó pensando que sería un procedimiento sencillo, pero terminó en cirugía de emergencia no solo por la apendicitis, sino también por una hernia que fue detectada y reparada durante la intervención.
“Terminé saliendo del hospital sin el apéndice y también con una hernia que pudieron reparar, por dicha”, detalló.
Lo que se viene
Lussania aún continúa en la sala del hospital a la espera de que le den la salida y, por recomendación médica, deberá permanecer en reposo durante varios días mientras continúa su recuperación.
Más allá del susto médico, compartió su actual situación para dar un mensaje de reflexión y agradecimiento, pues siente que el proceso fue un “milagro” por todas las circunstancias que la rodearon.
“El milagro fue, vean ustedes qué increíble, que el dolor empezara cuando yo ya había regresado de la playa y no estaba lejísimos. Además, yo andaba manejando, que tuviera a mi familia de apoyo, que me sostuviera, que me ayudara, que me atendieran con tanta rapidez, que Dios pusiera en mi camino a médicos, enfermeros y a un equipo de profesionales extraordinarios”, mencionó.
También agradeció al personal de salud que la atendió durante su emergencia, resaltando su vocación y compromiso.
“Sé que hay cosas muchísimo más duras que una paciente, pero precisamente por eso mi corazón está lleno de gratitud, porque uno tiene que aprender a reconocer a Dios en todos los detalles del día a día, cómo nos ama, cómo nos cuida y cómo nunca, nunca, deja de sostenernos. Y eso me hace sentir una vez más como la niña más amada del mundo”, concluyó desde su camilla de hospital.



