Lynda Díaz está descansando junto a su esposo, Anthony Alfonso, en la casa de la empresaria en Aspen, Colorado.
Aprovechando su estancia en su otra residencia en Estados Unidos, la exmodelo y expresentadora se sinceró sobre un gran peligro que hay cerca de su casa y que la obliga a estar alerta cuando sale al vecindario.
Según mostró, los osos negros están cada vez más presentes en ese lugar y aunque se derrite al verlos, sabe que representan un peligro.
LEA MÁS: Lynda Díaz respondió si se ha hecho cirugías en el rostro y reveló qué parte la tiene incómoda
“Los veo tan bonitos”
Al respecto, Lynda habló en Instagram en las últimas horas, tras unas dudas que le surgieron a sus seguidores por unos videos que ella publicó de un oso bebé que avistó en la rama de un árbol cerca de su casa.
Según dijo, es el segundo oso que ha visto desde que llegó a Aspen.
“Los veo tan bonitos. A mí lo que me dan es pesar porque lo que andan buscando es comida. Vienen al pueblo a buscar comida. Se supone que uno no les da comida porque se pueden atacar y demás, pero ahí andan por todo lado, usted sale de las tiendas y el oso está ahí afuera. La gente pasa y le toma fotos, pero es normal que vaya caminando y se los tope”, afirmó.
LEA MÁS: Lynda Díaz confesó uno de los pocos temas de los que no le gusta hablar
Lynda mencionó que hace unos años, cuando vivió en Aspen con sus hijos gemelos, avistó un oso mucho más grande que los que ha visto últimamente, y sí confirmó que la presencia de esos animales en el pueblo es de cuidado.
Así los ahuyentan
“Andan por todo lado. Cuando Anthony (su esposo) y yo tomamos la bicicleta y nos vamos por ahí larguísimo hay que tener cuidado, después de la 5 de la tarde recomiendan que uno no esté (en zonas montañosas o de mayor presencia de osos)”, explicó.
“Claro que me da miedo (la presencia de los osos), pero se ven divinos”, afirmó.
Lynda contó que hace unos días, en una feria a la que fue en Aspen, conversó con una señora sobre lo que comen estos animales y la persona le dijo que, en este momento, comen de todo por lo que hay que tener más cuidado.
“Nos dijo que no dejemos comida en el carro y que aman las donas”, destacó.
Díaz dijo que una de las medidas que toman los residentes es hacer sonar un pito para ahuyentarlos.


