desastre.mx.21 octubre, 2018
Según este estudio, el comportamiento sexual humano es complejo y no puede ser vinculado con un sencillo conjunto de genes. AP
Según este estudio, el comportamiento sexual humano es complejo y no puede ser vinculado con un sencillo conjunto de genes. AP

Un equipo de investigadores del Broad Institute de Cambridge, en Massachusetts, Estados Unidos, ha identificado cuatro variantes del ADN humano fuertemente vinculadas con “comportamientos no heterosexuales”.

Tal como lo ha informado la revista Science, los investigadores han explicado que se desconoce la función de dichas áreas, pero han sugerido que su hallazgo es un primer paso.

Sus resultados se han obtenido con los datos de cientos de miles de voluntarios y han sido presentados en el encuentro anual de la “American Society of Human Genetics”. La investigación ha sido dirigida por Andrea Ganna, del Broad Institute, y realizada junto a colegas de la Harvard Medical School, en Boston.

Los autores examinaron los datos recogidos por dos importantes estudios genéticos masivos y, con esta información, cruzaron la presencia de variantes genéticas con los resultados de encuestas sobre sexualidad. En concreto, buscaron correlaciones entre ADN y las respuestas dadas a la siguiente pregunta: “¿Ha tenido sexo con alguien del mismo género alguna vez?”.

Así, identificaron a 450.939 personas que dijeron solo haber tenido relaciones heterosexuales y 26.890 que reconocieron haber tenido al menos una relación homosexual.

Además, encontraron cuatro variantes más comunes entre las personas que dijeron haber tenido relaciones homosexuales, situadas en los cromosomas 7, 11, 12 y 15. Estas se detectaron gracias a estudios de asociación de genoma completo (GWAS).

Dos de estas variantes son específicas para hombres que dijeron haber tenido relaciones homosexuales. Una está en el cromosoma 15 y, según estudios anteriores, tiene la capacidad de predecir la calvicie. La otra está en el cromosoma 11 y está en una región reconocida por la presencia de genes que codifican para receptores olfativos (se considera que el olfato tiene un importante papel en la atracción sexual).

Según subrayó Ganna, esta investigación refuerza la idea de que el comportamiento sexual humano es complejo y no puede ser vinculado con un sencillo conjunto de genes.

“Me complace anunciar que no existe un gen gay”, dijo.

"En lugar de eso, la ‘no-heterosexualidad’ puede relacionarse con la contribución de muchos pequeños efectos genéticos”.