Silvia Núñez.25 enero
Luigi Flores (derecha) ahora es productor musical en Miami ha trabajado con artistas como Michel Arencibia según publicó en su Facebook. Tomada de Facebook
Luigi Flores (derecha) ahora es productor musical en Miami ha trabajado con artistas como Michel Arencibia según publicó en su Facebook. Tomada de Facebook

El músico Luigi Flores por fin quiso hablar y al hacerlo, con La Teja, se defendió de las acusaciones que le hace su expareja, Raquel Maroto, por el no pago de la pensión alimentaria de la hija de ambos, que tiene 9 años.

En diciembre pasado los papás del productor musical, quien actualmente radica en Miami, fueron condenados a pagar la pensión de su nieta luego de que Luigi dejara de hacerlo desde hace un año.

El dueño del grupo musical Taboga Band, Luis Guillermo “Willie” Flores, y su esposa Ana María Solís tienen que pegar ¢250.000 mensuales, según lo dispuso el Juzgado de Pensiones del II Circuito Judicial de San José; sin embargo, a la fecha no han hecho el primer depósito.

Luigi afirma que él siempre ha estado dispuesto a pagar la manutención de su hija (¢254.000 por mes) y que después de vencerse el pago de los 13 meses (en octubre de 2017), que debió depositar para poder salir del país, intentó renegociar el monto a pagar en el Juzgado, pero dice que no tuvo éxito y optó por no seguir depositando porque, según dijo, ahora no tiene tanta solvencia económica.

Willie Flores (izquierda) ahora tiene que pagar la pensión alimentaria de su nieta luego que su hijo dejara de hacerlo. Tomada de Facebook
Willie Flores (izquierda) ahora tiene que pagar la pensión alimentaria de su nieta luego que su hijo dejara de hacerlo. Tomada de Facebook

El músico dijo que no está gozando de las “mieles de la fama y la fortuna” en Estados Unidos, que es un inmigrante más. “Debo esforzarme arduamente para poder salir avante con mis gastos en un país donde en el que es realmente caro proveerme todas mis necesidades”, escribió en un correo electrónico.

“Me rechazaban los incidentes de rebajo porque ya había cambiado mi estatus económico al venirme a otro país y por ese motivo me costaba llegar al monto que ella pretendía. Ella nunca quiso negociar y se me hizo difícil llegar al monto. Envié el dinero para los tres primeros meses del 2018, que era lo único que podía enviar debido a mi situación económica”, señaló.

¢254 mil debía pagar el productor musical por la pensión de su hija.
Demanda ‘ridícula’

El exdueño de la banda juvenil 506 mencionó que ha intentado conversar con Raquel Maroto, con quien asegura tuvo un “noviazgo fugaz” y nunca estuvieron juntados. Cuenta que trató de hacerle entender que su solvencia económica no está bien, pero señala que ella “no quiere entender razones y se ha empecinado en seguir subiendo y subiendo la cuota de la pensión alimentaria”.

Luigi también dijo que la acción que tomó su expareja al demandar a sus padres le parece “ridícula”. “Mis padres no tienen responsabilidad alguna sobre este caso en particular”., escribió.

Raquel Maroto firmó a principio de semana la orden de apremio contra su exsuegro y su esposa por no pagar la pensión de enero. Cortesía
Raquel Maroto firmó a principio de semana la orden de apremio contra su exsuegro y su esposa por no pagar la pensión de enero. Cortesía
Lo que dice la Ley
El artículo 169 del Código de Familia determina que deben pagar pensión los cónyuges entre sí, los padres a sus hijos menores o incapaces y los hijos a sus padres. Además, los hermanos a los hermanos menores o a los que presenten una discapacidad que les impida valerse por sí mismos y los abuelos a los nietos menores.

“La señora Maroto mintió al Juzgado afirmando que no puede trabajar por problemas de hipertensión cuando esto es totalmente falso. Le afirmó a la jueza que por este motivo tuvo que proceder a demandar a mis padres y la señora de hecho trabaja como notificadora legal para distintos bancos estatales”, señaló el músico.

Flores asegura que su expareja se queja de que no le alcanza el dinero “pero amigos músicos míos me pasan informando que la ven frecuentando todos los fines de semana salones de baile”, asegura.

Además lamentó que debido a los problemas entre ellos sea su hija la más afectada pues, según contó, cuando él llegaba a verla siempre terminaban discutiendo y entonces optó por no visitarla más.

“Siempre estaré en la mejor disposición de proveerle a mi hija todo lo necesario, pero en vista de los comportamientos de esta señora todo esto me es muy difícil de llevarlo a cabo de la mejor forma. Le hace creer a la gente que la niña está afectada psicológicamente por mi culpa cuando esto no es cierto, la que ha provocado todo esto es ella misma”, dijo.