Erick Quirós.20 diciembre, 2020
Niurka y Juan pasaban agarrados pero todavía se quieren. Milenio.com
Niurka y Juan pasaban agarrados pero todavía se quieren. Milenio.com

La actriz Niurka Marcos está muy preocupada por el estado de salud de su exesposo, Juan Osorio.

El productor se contagió de covid-19 y está bastante grave, a tal grado de que la cubana pidió a sus seguidores que le ayudaran con buenos deseos y mensajes positivos para que el padre de sus hijos salga de esta.

Según cuenta Infobae, Osorio dio positivo a la enfermedad desde hace dos semanas, por lo que se tuvieron que suspender las grabaciones del proyecto que estaba dirigiendo, denominado “¿Qué le pasa a mi familia?”, que se ha grabado en diversas locaciones, incluyendo el estado de Guanajuato, uno de los más afectados por la enfermedad de la pandemia.

Tras enterarse que tenía la enfermedad, el productor se dirigió a casa y mantiene una cuarentena vigilado muy de cerca por personal médico y por su hijo, el actor Emilio Osorio.

Sin embargo, la condición del productor fue empeorando y tuvo que ser asistido usando oxígeno y manteniendo reposo.

Tal parece por la relación entre los dos no quedó tan mal como había dicho Niurka, pues la cubana afirmó que no tiene ningún rencor en contra del productor y lo que quedó en el pasado no tiene importancia, pues está muy agradecida con la relación que Juan tiene con Emilio.

“Lo que pasó quedó en el pasado y estoy inmensamente agradecida porque mi hijo está disfrutando a su papá, y me provoca mucha emoción verlos como se llevan tan bien”, dijo.

Niurka aseguró que no teme contraer la enfermedad, pues ella sabe que el miedo puede causar reacciones negativas y no quiere verse sometida a algo que le genere sentimientos negativos.

“Miedo nada, no quiero ni me permito sentir ningún tipo de sentimiento negativo”, dijo.

De hecho, la relación entre los dos trasciende cualquier conflicto, pues en ocasiones hasta tienen relaciones sexuales y que por ello no se restringe nada, pues ambos saben que salen ganando y que todo sigue sin compromiso.

“De vez en cuando nos consentimos (en la cama), porque eso no se gasta, es sin compromiso, se lava y queda como nuevo, impecable, para volverse a usar y todos quedamos felices”, agregó.