Erick Quirós.16 febrero
El portero español no le da pena que lo llamen maricón. Instagram.
El portero español no le da pena que lo llamen maricón. Instagram.

Santiago Rivero, un portero español que juega en el equipo GMadrid Fútbol11, el único club de esa ciudad madrileña donde los futbolistas sí salen del armario, compartió su particular forma de callar a un grupo de jovencitos que lo estaban tratando de ofender por ser homosexual.

El pasado fin de semana, Rivero contó en Twitter que recibió muchos insultos durante un partido. Un grupo de aficionados se colocó detrás de su portería y no paró de molestarlo.

El guardameta siempre ha usado una camiseta con los colores del arcoirís porque así visibiliza y da normalidad a un símbolo del colectivo LGTBI.

Rivero, orgulloso de su camiseta, aguantó todo tipo de insultos hasta que su paciencia llegó a un límite. Cuando escuchó muchas veces la frase “¡portero, maricón!”, se giró y...

“En ese momento yo me volví, les dije que sí, que lo era (maricón) y que a mucha honra, que me daba pena que fueran tan pequeños y tan intolerantes”.

El árbitro paró el partido, se dirigió a los aficionados y les dijo que no les permitiría ni una más. “Si vuelvo a escuchar un insulto, llamo a la policía”.

Hasta los compañeros de equipo se unieron a los regaños. Los niños terminaron marchándose del campo al verse acorralados, aunque siguieron gritando al portero desde fuera.

“Los compañeros del otro equipo también se acercaron y empezaron a reprender a los muchachos. Una actitud que quiero agradecer y que les honra”, agregó Santiago.