Redacción .5 junio, 2019

La corona de 96 rubíes que usó la reina Isabel II durante la visita del presidente Donald Trump a Inglaterrase pudo haber sido utilizada para enviar un sutil mensaje al estadounidense.

La reina a sus 93 años sigue bie pochotona. AFP
La reina a sus 93 años sigue bie pochotona. AFP

La corona de rubíes fue confeccionada especialmente para la reina en 1973 por la compañía House of Garrard. El diseño central es una rosa Tudor hecha con rubíes y diamantes.

De acuerdo con el sitio Royal Exhibitions, los 96 rubíes fueron un regalo del pueblo birmano y representan el número de enfermedades que un humano puede adquirir.

Estas joyas protegen al portador no solo de estas enfermedades, sino de cualquier mal o amenaza que se encuentre cerca, por lo que muchas personas especulan que la reina utilizó la corona para protegerse de Donald Trump.

Asimismo, el Diccionario de Símbolos de Jean Chevalier señala que el rubí era considerado en la antigüedad como un emblema de buena fortuna y protección.

"Si cambiaba de color era un presagio siniestro, pero volvía a tomar su tono purpúreo cuando la desgracia había pasado; desterraba la tristeza y reprimía la lujuria. La persona que lo portaba resistía al veneno, la peste y apartaba los malos pensamientos”, según el diccionario.

La reina también usó los aretes y el collar que fueron hechos a juego con la corona, y completó el atuendo con un vestido blanco.