Roger Chacón Chacón, o mejor dicho, “El Rocha”, sabe que la vida puede cambiar de un momento a otro. En 2019 recibió un diagnóstico de cáncer de tiroides que les dio la vuelta a sus planes, perdió su trabajo y, poco después, tuvo que enfrentarse a una pandemia que lo llevó varias veces a cuidados intensivos.
Hoy, a sus 31 años, este vecino de Quepos cuenta su historia con una mezcla de agradecimiento y aprendizaje. No solo sigue bajo vigilancia médica por el cáncer, sino que también está a punto de cumplir un año de haberse sometido a un bypass gástrico, procedimiento con el que ha perdido 85 kilos.
Pero su transformación va mucho más allá de lo físico. Las redes sociales, que comenzaron como una manera de mantenerse ocupado y buscar oportunidades, terminaron convirtiéndose en su trabajo y en una puerta para conocer otros países, hacer contactos y construir una vida que antes parecía difícil de imaginar.
“Las redes sociales me han dado cosas que sinceramente no creo que me hubiera dado trabajar como guardia de seguridad”, reconoció.
LEA MÁS: Kiko Robles ya fue operado y el objeto que le sacaron de su estómago es de no creer
Su camino como creador de contenido no empezó con grandes producciones ni con miles de seguidores. Al contrario, dio sus primeros pasos en medio de dificultades económicas y de salud, mientras vivía en Villanueva de Quepos, un pueblo donde, según recuerda, el acceso a internet era muy limitado.
En el 2020, mientras buscaba cómo pagar sus gastos, comenzó a vender alimentos preparados por su mamá, como arroz con leche, gallos de torta de huevo y enyucados. Salía a ofrecerlos en el centro de Quepos y en la playa, al mismo tiempo que intentaba encontrar una oportunidad para abrirse camino en las redes.
Al principio publicaba fotografías y anuncios para pequeños comercios. Lo hacía incluso cuando ganaba poco o nada, porque su prioridad era que los negocios lo conocieran y que demostrara que podía crear contenido.
Poco a poco empezó a conseguir seguidores y algunos patrocinios. Sin embargo, el crecimiento no fue inmediato ni sencillo.
Tras su sueño
En diciembre de 2020 volvió a trabajar como guardia de seguridad, empleo que había perdido debido a sus ausencias relacionadas con la enfermedad.
En vez de abandonar su sueño, decidió combinar ambas actividades: trabajaba durante la noche y aprovechaba el día para grabar vídeos, hacer publicidad y participar en actividades con otros creadores.
“Yo salía del trabajo a las 6 a.m., agarraba el bus en San José, hacía la publicidad y después me regresaba a Quepos para volver a trabajar a las 10 p.m.”, recordó.
Así pasó gran parte del 2021, sacrificando horas de descanso y gastando, en ocasiones, más en pasajes de lo que recibía por una publicación.
A finales de ese año renunció a su empleo, utilizó sus ahorros y se trasladó a la capital para dedicarse de lleno a crear contenido. Con el tiempo, las invitaciones y los patrocinios le permitieron viajar a destinos como Colombia, Guatemala y México.
LEA MÁS: Estas son las primeras declaraciones de Kiko Robles tras su complicada cirugía en el estómago
Actualmente, trabaja con clientes de distintas zonas y pasa buena parte de su tiempo entre San José, Pérez Zeledón y otros lugares donde lo requieren. Esa dinámica le ha dado oportunidades, aunque también implica vivir con una agenda cambiante y sin la rutina de una oficina.
Incluso, por ahora, no tiene un lugar fijo donde vivir y una persona a la que considera un segundo padre le ofreció alojamiento tanto en Heredia como en Pérez Zeledón, mientras continúa trabajando y ahorrando para comprarse un carro.
Una gran transformación
En medio de ese crecimiento profesional, Roger también ha tenido que ocuparse de su salud. El cáncer de tiroides que le diagnosticaron en el 2019 requirió una operación, aunque asegura que no recibió quimioterapia ni radioterapia. Desde entonces, mantiene controles médicos y espera realizarse nuevos exámenes, incluida una biopsia.
A esa situación se sumaron las complicaciones que vivió durante la pandemia, pues tuvo covid-19 en dos ocasiones y, debido a su condición, fue ingresado varias veces en la unidad de cuidados intensivos.
En diciembre de 2025, llegó otro momento importante tras someterse a un bypass gástrico en el Hospital México, después de esperar seis años. Para ello, tuvo días de internamiento previos y valoraciones de diferentes especialistas debido a factores de riesgo.
Desde entonces ha perdido 85 kilos, una cifra que reconoce como parte de un cambio enorme, aunque los médicos le han recordado que la prioridad debe ser su salud y no perseguir un número en la báscula.
LEA MÁS: Julián Valverde revela qué decidió el juez sobre su caso en Estados Unidos
Su recuperación también le ha enseñado que la operación no hace todo el trabajo. Debe cuidar su alimentación, tomar vitaminas y suplementos de por vida y mantenerse bajo supervisión médica. Además, ha incorporado el ejercicio a su rutina y recibe seguimiento para vigilar su evolución.
“Ha sido algo increíble. La cirugía me cambió la vida; sin embargo, yo la recomiendo con cuidado, porque es algo muy invasivo”, explicó, al insistir en que no se trata de un procedimiento mágico ni de una solución que deba tomarse a la ligera.
Las burlas pasaron factura
Aunque las redes sociales le abrieron puertas, también le mostraron una cara muy dura. Roger recuerda que recibía comentarios ofensivos incluso por publicar un vídeo saludando a sus seguidores.
En ocasiones, decidió responder a las burlas con humor y mostrando parte de su historia, una estrategia que hizo que más personas lo conocieran, pero que también provocó nuevos ataques.
Pero detrás de los vídeos y de las respuestas que entretenían a sus seguidores también había una persona que estaba luchando con su salud emocional.
Roger contó que durante el 2021 y el 2022 vivió momentos muy difíciles, con ataques de pánico que llegaron a requerir atención médica y tratamiento.
“No ha sido fácil, no ha sido color de rosa”, reconoció.
Para sobrellevar esas experiencias ha procurado mantener un acompañamiento psicológico y buscar espacios para desconectarse. Cuando siente que está demasiado cargado, se toma unos días para visitar a su familia en Quepos y alejarse de las redes sociales.
“Yo paso solo, bueno, con Dios, pero paso solo”, expresó al hablar de su vida cotidiana lejos de su familia.
Roger tiene claro que la salud mental es algo que no puede descuidar, por más compromisos laborales que tenga o por más que las redes sociales le exijan estar presente.
LEA MÁS: Detención golpea el gran objetivo por el que Julián Valverde se fue a Estados Unidos hace cinco años
Una vida que ya no es la misma
Al mirar hacia atrás, el creador de contenido considera que las experiencias difíciles también lo prepararon para enfrentar los retos que llegaron con la exposición pública.
Recuerda que desde la escuela vivió rechazo y situaciones de discriminación. Con el tiempo, esas experiencias le dieron fuerzas para mostrarse ante las cámaras, aunque eso significara exponerse a nuevos comentarios negativos.
Si no hubiera encontrado su espacio en las redes sociales, cree que posiblemente habría seguido trabajando en seguridad y que su camino habría sido mucho más complicado.
Por eso, para él, el éxito no se mide únicamente por los seguidores, los viajes o los patrocinios. También está en poder sostenerse con su trabajo, continuar cuidando su salud y reconocer cuánto ha cambiado su vida.








