Farándula

Sobreviviente de cáncer lucha por convertirse en señora Costa Rica

Silena Ávila es una de las 15 participantes y tiene un muy bonito testimonio de vida

Silena Ávila tiene 35 años, es oriunda de Palmares, pero vive en San Ramón. Su vida ha estado llena de dolor y sufrimiento pero también de esperanza, lucha y muchísima fe.

Ella es una de las 15 bellas participantes del concurso de belleza Señora Costa Rica, que el pasado martes presentó de manera oficial a las candidatas en el hotel Radisson.

De niña, Silena fue diagnosticada con una malformación en los glóbulos rojos, lo que le provocó cáncer y tuvieron que operarla para extraerle el bazo. Además, durante toda su vida ha tenido que llevar un tratamiento bastante rudo.

Cabe destacar que la misión del certamen de belleza es echarle el hombro a los niños y jóvenes de la Unidad de Cuidados Paliativos del hospital de Niños, por lo que Ávila se siente muy identificada con la causa y puede entender mejor lo que atraviesan los pacientes.

- Cuéntenos sobre su enfermedad.

Sinceramente creo que mi vida es un don de Dios, yo puedo dar testimonio. Me decían que yo no llegaba ni a los 15 años y me tuvieron que sacar el bazo (órgano que está encima del estómago) porque tengo una malformación en mis glóbulos rojos, con la cual tengo que luchar día a día. Siempre tengo mi hemoglobina baja y por eso debo tener un sinfín de cuidados que me hacen valorar más la vida.

– ¿En qué momento pasó eso?

Iba a cumplir 13 años, a partir de eso toda mi adolescencia se pasó en camas de hospitales y tratamientos. Hasta un trasplante de médula pensaron hacerme. Mi familia me vio en un estado totalmente grave, entubada, mis hermanos salían llorando después de verme. Fue Dios quien me hizo vivir, pero también ver a mis papás y a mis hermanos cuidándome hicieron que sacara las garras y una fortaleza para amar la vida.

– ¿Entonces entiende muy bien lo que viven los niños en la Unidad de Cuidados Paliativos?

Sí, yo me identifico con ellos. Recuerdo que el día que nos visitaron yo me alcé la blusa que andaba y les enseñé mi cicatriz para que se dieran cuenta que sí hay esperanza. Yo tengo un lema: 'hay que sonreír para vivir’ y así lo hago. Las niñas nos ven porque nos admiran, pero más allá de eso, yo les decía que sé lo que sienten y lo que viven porque yo también estuve en silla de ruedas, muy débil. Pero aunque el cuerpo no da, tu espíritu te hace seguir adelante, es algo que actualmente vivo y siempre tengo la voluntad para terminar.

– ¿Cuándo venció a la enfermedad?

A los 16 años, pero después de eso han sido varias etapas, porque de vez en cuando me baja mucho la hemoglobina y me tienen que hacer transfusiones.

Por ejemplo, en mis embarazos tuve que pasar acostada los nueve meses y no nos daban vida a los dos, si sobrevivía uno se moría el otro y fue muy duro.

A punta de transfusiones de glóbulos rojos que me duelen muchísimo, extracciones de médula ósea, tanto en la columna como en la parte de enfrente, he conocido un dolor diferente y por eso soy terapeuta, para dar esperanza a esas familias y chicos de que sí se puede, que hay que vivir un día a la vez.

– ¿Por qué decidió meterse al concurso?

Porque no solo se trata de belleza física, sino que realza el interior. A mí Dios me dio la oportunidad de vivir más y lo he sabido aprovechar, estudiando, disfrutando a mi familia, porque no podía tener hijos y ya tengo dos bien sanos, eso es una gran bendición.

Renuncié a la Federación Costarricense de Fútbol para estar con mis hijos porque siempre he sido muy activa y ahí fue cuando hablé con Marisol Soto, quien me invitó a hacer el casting. Para mí fue maravilloso porque lo juro que nunca pensé quedar entre las 15 finalistas, ya que las señoras que llegaron son espectaculares. Entonces yo considero que cada persona tiene una belleza singular y la mía es ser esperanza y luz.

– ¿Qué espera de esta oportunidad?

Quiero que la gente me recuerde como alguien que ayudó a empoderar a las personas a vivir, que crean y sigan para adelante. Los errores y el miedo son parte de la vida, pero siempre hay que mejorar.

En corto
La final del concurso de señoras será el próximo 8 de octubre en el hotel San José Palacio. Además de Silena, las participantes son: Jéssica Montero, Meybell Chévez, Karla Ortiz, Priscilla Klotz, Janesa Salas, Tracy Delgado, Natalia Mendoza, Nicole Sandí, María Eugenia García, Mariela Carballo, Mónica Campos, Marcela Díaz, Kembly Céspedes y Dayana Vargas,