Aunque muchos la recuerdan por sus personajes en televisión o sus participaciones en el teatro, la actriz costarricense Thelma Darkings está muy lejos de llevar una vida tranquila, encerrada en su casa y esperando que llegue algún proyecto artístico.
La artista, de 66 años, sigue tan inquieta como siempre y tiene las manos metidas en un montón de actividades, entre ellas contar cuentos, enseñar a bailar a adultos mayores, trabajar con niños de su comunidad y hasta enseñar a leer a personas que no saben hacerlo.
Pero hay una faceta que llama mucho la atención y que ya se ha convertido en una tradición para ella: durante la temporada navideña, por unos días, cambia los escenarios por un puesto de lotería en el Mercado Central de San José.
Thelma nos contó que este año se unirá nuevamente con la vendedora de chances, Karina Carmona, para vender el Gordo Navideño, específicamente en la esquina sureste del mercado, donde ya muchos compradores están acostumbrados a encontrarla.
La actriz explicó que lleva aproximadamente cuatro años participando en esta actividad y que no lo hace precisamente para echarse unos cuantos colones a la bolsa.
“De lo que ella me da, yo hago labor social”, aclaró.
Según explicó, las personas que llegan a comprarle lotería también aprovechan para llevarle cuadernos y otros artículos que después ella distribuye entre comunidades que necesitan ayuda.
“Porque, por ejemplo, a los indígenas de Talamanca, que les dedicamos una de las ventas, ¡uf!, vieras qué bendición. Vamos a zonas largo, largo, vieras qué belleza”, comentó emocionada.
Venden con amor
La actriz adelantó que espera ponerse a vender la lotería a finales de noviembre y que estará aproximadamente una semana en el puesto de su amiga.
“Vieras qué vieja más empunchada soy”, dijo entre risas al contar que vende bastantes pedacitos.
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Además, aseguró que esa experiencia le permite compartir con personas que llegan de diferentes partes del país y que se alegran mucho de encontrarla detrás del puesto.
“Una señora llegó y me regaló una cruz. Vieras qué linda. ¡Ah, no, no! Esta vida mía es maravillosa”, recordó.
Thelma también aprovechó para invitar a los compradores a acercarse al puesto, pues asegura que ellas venden “con mucho amor”.
No se queda quieta
Pero vender lotería es apenas una de las muchas cosas que hace Darkings, quien actualmente forma parte de la fundación Puro Cuento, que organiza talleres y actividades para promover la narración oral.
Por ejemplo, los viernes se realizan talleres de cuentos en la Casa de la Cultura de San Pedro y también se realizan actividades de micrófono abierto en el Lobo Mestizo, ubicado al costado sur de la plaza de la Democracia.
Allí reciben a personas interesadas en compartir poesía, canciones, bailes, cuentos, leyendas, historias y hasta rutinas de comedia.
Además, la fundación organiza el Festival Puro Cuento, que se realiza cada año en marzo, y también participa en proyectos culturales como Caribe Sinfónico.
De hecho, aclaró que aunque actualmente no está trabajando en una obra en una sala de teatro, eso no significa que esté alejada de las tablas o de las actividades artísticas.
“Lo que no estoy es en un teatro como invitada, pero los grupos a los que yo pertenezco siempre estamos activos”, explicó.
Otra de sus ocupaciones es dar clases de baile a adultos mayores en el Centro Cultural Omar Dengo, en Heredia, donde tiene alrededor de 20 alumnos.
Su metodología es inclusiva, pues ha trabajado con personas con distintas condiciones y necesidades, según comentó.
También trabaja en su comunidad, en El Carmen de Paso Ancho, donde impulsa actividades para niños que aprenden circo, ballet, telas y acrobacias. Incluso participa en la organización de las tradicionales posadas de fin de año.
La semana pasada le tocó despedirse de su función en la junta de desarrollo de su barrio, en la que igualmente colaboraba.
Feliz con su esposo y sus nietos
En medio de tantas actividades, Thelma también disfruta de su familia, en especial de pasar tiempo con su esposo cubano, Ángel Luis La O, con quien ya suma 14 años.
Cuando se le preguntó si todavía seguía con él, respondió de inmediato y con mucho humor: “¿Cómo? Por supuesto. Este morenazo no se va de estos huesos”.
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La actriz también habló con mucho cariño de sus nietos. Por parte de su hija Inés, tiene ya tres pequeños, entre ellos los mellizos Saúl y Valentina, además de Luciano, a quien describió como su gran amor.
También tiene otros nietos por parte de su hijo Carlos Ricardo, quien tiene nueve hijos. De ellos mantiene una relación muy cercana con dos.
Para Thelma, la familia ocupa un lugar fundamental y ella considera que el cariño debe demostrarse con acciones y no solamente con palabras.
Y es que, según recordó, creció en un hogar donde había violencia y eso la llevó a tomar la decisión de no repetir patrones.
“Nosotros venimos de hogares donde nos pegaron. Y yo siempre dije: no voy a ser como mi mamá”, relató.
Por eso hoy procura vivir desde el amor, la solidaridad y el respeto, tanto con sus seres queridos como con las personas que se cruzan en su camino.





