El juicio que enfrenta al creador de contenido Diego Bravo con la maquillista María José “Majo” Ulate y el presentador Mauricio Hoffmann ya tiene nueva fecha para continuar y entrar en una de sus etapas más importantes.
El propio Bravo le confirmó a La Teja que el proceso judicial se reanudará este viernes 6 de noviembre, a las 8:30 a. m., en los Tribunales de Justicia del Segundo Circuito Judicial de San José, en Goicoechea.
Esta jornada será fundamental, pues comenzará la etapa de conclusiones, en la que ambas partes expondrán sus argumentos finales ante el trío de jueces. Además, se determinará cuándo se dará a conocer la sentencia del caso.
La reprogramación se da luego de que Randall Céspedes, abogado defensor de Bravo, tuvo que ser hospitalizado y sometido a una cirugía de emergencia en la faringe debido a un problema de salud.
El pasado 28 de octubre, el jurista informó que ya había recibido el alta médica y que se encontraba en su casa bajo tratamiento y reposo de la voz. También adelantó que esperaba reincorporarse a sus labores este lunes 2 de noviembre.
Céspedes explicó que el procedimiento requirió una cirugía y que dentro de aproximadamente dos meses deberá someterse a otra intervención, esta vez una amigdalectomía, que es la extirpación completa de las amígdalas palatinas.
¿Por qué se enfrentan en los tribunales?
Este proceso judicial comenzó el 3 de setiembre y tiene su origen en una querella que Majo Ulate y Mauricio Hoffmann presentaron contra Bravo en 2023.
La pareja acusa al youtuber de presuntos delitos contra el honor, entre ellos injurias, calumnias y difamación, por una serie de vídeos y publicaciones que realizó sobre ellos entre 2021 y 2022 en plataformas como YouTube, TikTok y Facebook.
Durante el juicio, tanto Ulate como Hoffmann declararon sobre las afectaciones que, según ellos, les provocaron esos videos, principalmente en lo emocional y en el ámbito laboral. También participaron testigos de ambas partes y se incorporaron pruebas documentales y audiovisuales.
En una de las audiencias más recientes, realizada el 23 de octubre, el Tribunal revisó 11 videos presentados por los querellantes, así como material aportado por la defensa de Bravo.
Con esa revisión concluyó la etapa de recepción de pruebas y el proceso quedó listo para pasar a los alegatos finales.
La pareja también presentó una acción civil y solicitó una indemnización de cinco millones de colones para cada uno, es decir, diez millones de colones en total por concepto de daño moral.
Ahora todas las miradas estarán puestas en la audiencia de este viernes, pues posiblemente se conocerá cuándo el juez leerá su sentencia en contra del acusado tras escuchar y ver todas las pruebas.
