Farándula

“¡Viva Vicente para siempre!”: Con emotivas palabras Alejandro Fernández despidió a su papá

Los restos del Rey de la música ranchera descansan en su rancho

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Vicente Fernández fue despedido entre música, guardias de honor y aplausos. AFP

Acompañado de su familia, de cientos de seguidores que llegaron a su rancho y con su canción “Volver, volver” de fondo, así fue como dieron el último a adiós al inmortal rey de la música ranchera Vicente Fernández.

Su hijo Alejandro Fernández, junto con el mariachi Azteca que acompañó a su padre durante 40 años, fue el encargado de entonar su popular tema, que él mismo pidió que le cantaran en su funeral.

¡Viva Vicente para siempre!, gritó el Potrillo al concluir la misa que se realizó en la Arena VFG, ubicada dentro del rancho Los Tres Potrillos, en Guadalajara, México, donde ahora reposarán los restos del cantante, de 81 años.

La misa en cuerpo presente se realizó en la Arena VFG, dentro de su rancho y fue cantada por su mariachi. Captura de video

“Volver, volver” fue de las primeras canciones que pegó el azteca y que lo llevó a la fama internacional, formó parte de su álbum ¡Arriba Huentitán!, que sacó en 1972.

Alejandro también agradeció a los doctores que cuidaron de su padre los últimos cuatro meses, luego que el 6 de agosto se cayera en su rancho y fuera ingresado de emergencia al hospital de Guadalajara. Todos los médicos estuvieron presentes en la misa, que se realizó este lunes a las 3 p.m.

Fue en ese centro médico donde falleció este domingo 12 de diciembre, a las 6:15 a.m., día en que se celebra a la Virgen de Guadalupe, patrona de los mexicanos y en la que tanto creía el cantante y actor.

Algunos medios mexicanos transmitieron el último adiós al Rey de las rancheras. Captura de video

Cuquita no se le despegó

Al concluir la ceremonia religiosa sus hijos Vicente Jr., Gerardo, Alejandro y Alejandra subieron hasta donde estaba el féretro y junto a su madre, María del Refugio Abarca Villaseñor, conocida como doña Cuquita, agradecieron a los asistentes y a todas las personas que quisieron y estuvieron pendientes de su papá.

“En nombre de la familia quiero darles las gracias por las demostraciones de cariño que han dado a mi padre. A todas las personas que estuvieron pendientes por la salud de mi padre, en Estados Unidos y Sudamérica”.

“También a la prensa y a los médicos que atendieron a mi padre. ¡Viva Vicente para siempre!”, dijo Alejandro.

En el ataúd se colocó el sombrero que más le gustaba a Chente.

En medio de su dolor, la viuda del cantante también tomó el micrófono para agradecer tantas oraciones que hicieron en su nombre.

“Les mando la bendición con todo mi corazón. Les doy las gracias y que Dios los cuide”, dijo doña Cuquita, quien además no se despegó del féretro durante la vela, la cual inició el domingo por la tarde.

De hecho, estaba previsto que el funeral se realizara este martes 14 de diciembre; sin embargo, sus hijos vieron a su madre tan cansada que decidieron adelantar todo.

Al terminar la misa, el sacerdote pidió a los presentes un fuerte aplauso para despedir al ícono de la música ranchera y desde las gradas miles de sus seguidores se pusieron de pie para aplaudirlo por varios minutos.

El domingo por la noche durante su vela, Alejandro le cantó "Amor de los dos" junto a su madre. Captura de video

Mientras el mariachi entonaba la canción “Guadalajara” y “Amigo”, sus hijos, sobrinos y nietos cargaron el féretro hasta el lugar donde se encontraba la carroza fúnebre.

Su entierro se hizo de forma privada en un mausoleo en el jardín frente a “Los Tres Potrillos”, donde Cuquita ya pidió que le hicieran un campito para en un futuro también descansar al lado de su amado.

Entre canciones y guardias de honor

La vela de Chente no podía ser de otra forma que llena de mucha música y con una gran imagen de la Virgen de Guadalupe a su lado.

Su último adiós se dividió entre lo que significa un funeral convencional y un gran concierto para sus fieles seguidores. Fue parte tristeza y parte celebración. Y es que así lo quiso él, quien había dejado clarísimo a lo largo de los años que no quería que su despedida fuese solo lágrimas, sino una celebración a lo que fue su vida sobre los escenarios.

Por eso, desde la tarde del domingo sus restos fueron llevados a la Arena VFG, cuya construcción hizo dentro de su rancho en el 2002 y que tiene una capacidad para 11 mil personas. Esta arena la había hecho para dar conciertos y espectáculos ecuestres y vaqueros.

Los Potrillos fueron los primeros en hacer guardia de honor alrededor de sus restos. El Universal

Allí fue colocado el ataúd con sus restos, en pleno escenario que fue convertido en una especie de altar, con un gran crucifijo presidiendo la escena y a un lado una hermosa imagen de la Virgencita.

Sobre el féretro, que estaba rodeado de un mar de flores blancas, colocaron su sombrero de charro preferido, el cual brillaba por el reflejo de las luces. Se dice que este fue confeccionado con hilos de oro y plata.

"Cuquita", como le decía Chente a su señora siempre permaneció a su lado. El Universal

Pepe Aguilar no aguantó el llanto

Por horas y sin cesar, centenares de personas hicieron cortas guardias al lado de los restos del Rey del Mariachi.

La primera estuvo a cargo de sus hijos, los tres potrillos Vicente Jr., Gerardo y Alejandro Fernández. Luego fueron pasando sus hijos, nietos, sobrinos y otros allegados.

Detrás de ellos, en una pantalla gigante daba vueltas el logotipo con sus iniciales y abajo el mariachi Azteca tocó y cantó por horas sus canciones.

El cantante Pepe Aguilar, su esposa y sus hijos menores, Leonardo y Ángela, se quebraron al hacer guardia al lado del féretro. Las lágrimas del hijo de don Antonio Aguilar rodaron mientras que Ángela contenía el llanto por la partida del ídolo que un día le regaló un caballo en su cumpleaños.

El sacerdote al finalizar la misa pidió aplausos para el cantante. Captura de video

Lo mismo les pasó a muchos de sus amigos y parientes. Seguramente, también fue algo que se vivió en muchas casas donde se pudo ver la transmisión en vivo a través de la cadena Univision, así como, en las redes sociales.

Amor de los dos

Durante su sepelio, el momento más conmovedor se dio cuando su viuda llegó hasta el ataúd y Alejandro, el único hijo de Vicente en triunfar como artista, cantó “Amor de los dos”, abrazado a su madre quien se mostraba muy afectada y ausente a pesar de toda la algarabía se vivía en el recinto.

Los hijos mayores del Potrillo, Álex y las gemelas Camila y América, hicieron guardia dos veces con sus respectivas parejas. Todos, incluyendo la esposa de Álex, quien está en la última etapa de su primer embarazo, estuvieron vestidos de negro cerrado y con las facciones marcadas por la tristeza.

Vicente "Chente" Fernández siempre será recordado mientras sus canciones no dejen de sonar. GDA

Lo último que quería el Rey era que se hiciera un circo con su muerte. “Quiero que me hagan un funeral como el de cualquier ser que deja de existir”, había dicho en más de una entrevista y su familia y público le cumplieron el deseo.

Silvia Núñez

Silvia Núñez

Periodista de Espectáculos y Sucesos. Bachiller en periodismo de la Universidad Central desde el 2004. Labora en el Grupo Nación desde el 2013.

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