En pocos días dejarán de funcionar tres de las monedas que se usan en el país y es importante que usted tenga claro cuáles son para que se evite dolores de cabeza.
El Banco Central de Costa Rica (BCCR) informó a la ciudadanía que a partir de este miércoles 1° de julio del 2026, las monedas de ¢5, ¢10 y ¢25, del diseño anterior, perderán su valor como medio de pago, por lo que dejarán de ser válidas en transacciones comerciales.
Las personas que tengan de esas monedas podrán canjearlas o depositarlas en las diferentes oficinas de los intermediarios financieros del país (bancos comerciales, cooperativas, mutuales y otros).
Una de las monedas desaparecerá para siempre
La entidad informó que las viejas monedas de ¢10 y ¢25 serán retiradas de circulación para ser sustituidas por las nuevas monedas del nuevo cono monetario.
Para acompañar este proceso de reemplazo de monedas, el Banco Central ya puso en circulación millones de nuevas monedas de ¢10 y de ¢25.
LEA MÁS: ¿Cómo activar las alertas de terremotos en su celular? Así puede recibir avisos antes de un sismo
“El BCCR tiene en custodia 115 millones de monedas de 10 colones y 127 millones de monedas de 25 colones, que estará colocando en circulación según sea necesario”, explicó el BCCR hace unos meses.
Algo distinto pasará con la moneda de ¢5; esa denominación desaparecerá para siempre.
“Para el caso de la moneda de ¢5, su retiro será total, ya que desde el 7 de octubre del 2019 el BCCR anunció que dejaría de acuñarla a partir del 1.° de enero del 2020 debido a que su costo de fabricación superaba su valor facial.
LEA MÁS: ¿Cómo se pueden verificar las incapacidades a través de la CCSS? Autoridades brindan herramienta
“Esta medida dejará a la nueva moneda de ¢10 como la denominación más pequeña del nuevo cono monetario a partir de julio entrante", aclaró la entidad bancaria.
Y es que fabricar cada moneda de ¢5 tenía un costo de ¢7,10; es decir, por cada pieza que acuñaba el BCCR, incurría en una pérdida nominal de ¢2,10, esto pese a que desde el 2004 esa denominación se producía en aluminio, el metal más barato que ofrece la industria mundial de fabricación de monedas.


