AFP .29 julio, 2018
Los manifestantes piden la salida de Daniel Ortega y Rosario Murillo del Gobierno. AFP
Los manifestantes piden la salida de Daniel Ortega y Rosario Murillo del Gobierno. AFP

Unos 40 médicos, enfermeras y técnicos de un hospital público de Nicaragua fueron despedidos este fin de semana por atender a manifestantes heridos y apoyar las protestas contra el Gobierno de Daniel Ortega, informaron fuentes médicas y un grupo humanitario.

“El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) condena el despido arbitrario en perjuicio de aproximadamente 40 médicos de diferentes especialidades y técnicos del hospital Óscar Danilo Rosales de la ciudad de León", dijo ese grupo.

Esta decisión viola el “derecho al trabajo y el único responsable de este atropello es el presidente Daniel Ortega, quien pretende tener a funcionarios públicos sometidos a su sistema corrupto”, añadió el Cenidh en un comunicado.

Uno de los despedidos es el jefe del Departamento de Cirugía y Endoscopía del hospital, Javier Pastora, quien lleva 33 años trabajando para el sistema de salud. Pastora dijo que los despidos se dieron porque “dicen que hemos sido personas que hemos estado en solidaridad y apoyando la lucha del pueblo”.

“Estaba en una cirugía cuando llegaron a decirme de recursos humanos que me fuera a dirección porque estaba despedido”, dijo otro de los afectados, el cirujano oncólogo Aarón Delgado.

"Es un despido arbitrario, no hay una justificación”, protestó el pediatra Édgar Zúñiga, también cesado de sus funciones. Subrayó que les han despedido sólo “por pensar diferente, por decir que en Nicaragua necesitamos democracia, libertad, que cese la represión y los muertos y se dialogue”.

Más de 300 personas han muerto durante las protestas en Nicaragua. AFP
Más de 300 personas han muerto durante las protestas en Nicaragua. AFP

Los galenos y pobladores de León protestaron frente al hospital para exigir el reintegro de los trabajadores.

El Cenidh expresó su apoyo a los médicos, quienes “actuaron anteponiendo sus convicciones para salvar vidas y apoyar las justas demandas del pueblo nicaragüense”, aseguraron.

Llamó, además, a las sociedades médicas internacionales y organismos, como la Organización Mundial de la Salud (OMS), a pronunciarse sobre la decisión de las autoridades nicaragüenses.

León, un tradicional bastión sandinista, fue golpeado varias veces por violentas incursiones de fuerzas antimotines y paramilitares durante las protestas antigubernamentales que comenzaron el pasado 18 de abril.

Según grupos humanitarios, la represión en el marco de la crisis reinante deja ya más de 300 muertos y unos 2.000 heridos, muchos de los cuales fueron atendidos por médicos voluntarios fuera de los centros hospitalarios, ya que el Gobierno habría ordenado cerrar las puertas a los opositores que precisaban asistencia.