Un tribunal en España aseguró este lunes que un médico robó un bebé recién nacido hace casi cinco décadas, uno de muchos casos similares durante la dictadura franquista, pero no irá a prisión porque los cargos habían prescrito.
El tribunal declaró que el ginecólogo Eduardo Vela, ahora de 85 años de edad, no puede ser penalizado porque la demandante, Inés Madrigal, inició el proceso en 2012, más de una década después de la prescripción del delito más grave.
Sin embargo, el tribunal sí halló que Vela fue el responsable de robar a Madrigal en 1969, de fingir que ella era hija biológica de sus padres adoptivos y de falsificar documentos oficiales.
Vela llegó al juicio en silla de ruedas y dijo desconocer varias pruebas que antes había dicho eran reales.
La sentencia del lunes es la primera en relación con el secuestro de miles de bebés desde que inició la Guerra Civil Española en 1936 y hasta la muerte del dictador Francisco Franco en 1975.
El régimen derechista permitió una campaña para quitar niños a las familias de pobres, prisioneros o enemigos políticos, en ocasiones arrebatando los recién nacidos a mujeres al mentirles diciendo que habían muerto durante el parto.
Los niños eran entregados a familias franquistas o a la Iglesia, que educaban a los niños bajo la ideología del régimen y el catolicismo, también eran comprados por parejas estériles para que cumplieran el sueño de ser padres.
Vela, quien era director y ginecólogo de una clínica en Madrid considerada como el epicentro del escándalo, negó las acusaciones durante el juicio.
Madrigal, quien se enteró a los 18 años que no vivía con sus padres biológicos, argumentó que no pudo presentar su demanda antes porque sólo se enteró de la conjura en 2010, cuando su madre adoptiva, quien murió tres años después, le contó los detalles de lo que había sucedido en la clínica de Vela.
Las pruebas de ADN confirman el hecho, pero nunca se encontró a los padres biológicos de Madrigal, varias teorías afirman que uno de los dos está vivo pero no hay prueba de ello.
A Madrigal, ahora de 49 años, le pareció que el veredicto del tribunal fue “agridulce” y anunció que apelaría al Tribunal Supremo del país.
“Estoy contenta porque la juezas reconocen que hubo robo, que me arrebataron a mi madre. Pero no pensaba que se iba a detener en la prescripción” , dijo a la prensa. “El tribunal tenía que haber sido más valiente , agregó.
El fiscal del caso pedía una pena de 11 años de cárcel para Vela por los delitos de detención ilegal, suposición de parto y falsedad en documento oficial, además de una indemnización de 350.000 euros, por privar a la denunciante de su “identidad biológica y social”.
Madrigal no es el único caso de “bebés robados” , como se les conoce en España, que ha llegado a los tribunales.
En el pasado, las cortes han rechazado la mayoría de las demandas por llegar después de haber caducado.
España solo comenzó a investigar los casos de “bebés robados” hace una década, cuando un magistrado de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, abrió una investigación sobre los más de 30.000 niños que estaban bajo cuidado del régimen.


