Si usted acostumbra a dormir pocas horas o pasa noches enteras dando vueltas en la cama, podría estar poniendo en riesgo su salud sin darse cuenta.
Diversos especialistas advierten que descansar mal no solo provoca cansancio, sino que también puede aumentar la presión arterial y favorecer enfermedades cardiovasculares.
La hipertensión, conocida popularmente como presión alta, es una enfermedad silenciosa que, en muchos casos, no presenta síntomas hasta que ya ha causado daños importantes en el organismo. Entre sus principales complicaciones están el infarto, los accidentes cerebrovasculares y los problemas renales.
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Durante el sueño, el cuerpo reduce de forma natural la presión arterial para darle un descanso al sistema cardiovascular. Sin embargo, cuando una persona duerme poco o tiene dificultades frecuentes para conciliar el sueño, ese proceso no ocurre correctamente y la presión puede mantenerse elevada durante la noche e incluso al día siguiente.
Según Infobae, con base en información de la Cleveland Clinic, la American Heart Association, Harvard, Mayo Clinic y otros estudios científicos, dormir menos de seis horas por noche o sufrir insomnio de forma constante incrementa el riesgo de desarrollar hipertensión.
Los especialistas explican que la falta de sueño activa mecanismos como el aumento del cortisol (la llamada hormona del estrés) y una mayor actividad del sistema nervioso, factores que dificultan el control de la presión arterial.
¿Cuántas horas debería dormir?
Los expertos recomiendan que los adultos procuren dormir entre siete y nueve horas cada noche, además de mantener horarios regulares para acostarse y levantarse. Un descanso adecuado ayuda a que el organismo regule mejor la presión arterial y disminuye el riesgo de enfermedades del corazón.
Hábitos que ayudan a controlar la presión
Además de dormir bien, los especialistas aconsejan adoptar otros hábitos saludables para mantener la presión arterial bajo control:
- Mantener un peso saludable.
- Realizar actividad física con frecuencia.
- Consumir una alimentación rica en frutas, verduras y granos integrales.
- Reducir el consumo de sal y alimentos ultraprocesados.
- Evitar fumar y limitar el consumo de bebidas alcohólicas.
Si usted presenta dolores de cabeza frecuentes, mareos o tiene antecedentes familiares de hipertensión, lo más recomendable es consultar con un profesional de la salud y realizar controles periódicos de la presión arterial, ya que muchas personas viven con esta condición sin saberlo.


