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Estos síntomas de infarto en mujeres pueden confundirse con estrés o problemas estomacales

El cansancio inusual, la falta de aire y las náuseas pueden ser señales de alerta; reconocerlas a tiempo es clave para buscar atención médica

Un estudio internacional vincula ajustes mínimos en hábitos diarios con menor riesgo de infarto, AVC e insuficiencia cardíaca.
La falta de aire y el cansancio inusual pueden ser señales de alerta. (Canva stock/Puhhha de Getty Images / shisuka)

Un infarto no siempre comienza con un dolor intenso en el pecho. En las mujeres, algunas señales pueden ser menos evidentes y confundirse con estrés, ansiedad o molestias digestivas, por lo que es importante prestar atención a los cambios repentinos en el cuerpo.

Entre los síntomas que requieren atención están la fatiga inusual, la sudoración fría, la falta de aire, los mareos, las náuseas y las molestias en el pecho. También puede aparecer dolor o presión en la mandíbula, el cuello o la espalda.

Un cambio inesperado en la capacidad para realizar actividades cotidianas puede ser una advertencia. Por ejemplo, si caminar, subir gradas o hacer tareas domésticas comienza a provocar un agotamiento fuera de lo normal o dificultad para respirar, conviene no ignorarlo.

La falta de aire también puede presentarse en reposo, mientras que algunas personas experimentan una sensación de desvanecimiento o malestar estomacal sin una causa clara.

De acuerdo con El Tiempo Colombia, que cita investigaciones de la Asociación Americana del Corazón y declaraciones de especialistas, estas manifestaciones pueden pasar inadvertidas y retrasar la búsqueda de ayuda médica.

Reconocer los síntomas a tiempo puede marcar la diferencia para prevenir un infarto.
Algunos síntomas de infarto en mujeres pueden confundirse con estrés o molestias digestivas. (Canva/Canva)

Si presenta síntomas repentinos que podrían corresponder a un infarto, busque atención médica de emergencia de inmediato. No espere a que aparezca un dolor intenso ni intente determinar por su cuenta si se trata de ansiedad o de un problema digestivo.

Entre los factores que aumentan el riesgo de enfermedad cardiovascular están la hipertensión arterial, la diabetes, el colesterol elevado, el tabaquismo, el sedentarismo, el sobrepeso y los antecedentes familiares.

Reconocer las señales y actuar con rapidez puede ser determinante. Ante la sospecha de un infarto, cada minuto cuenta.

Fabiola Montoya Salas

Fabiola Montoya Salas

Periodista de Empleo Costa Rica, bachiller en periodismo de la Universidad San Judas Tadeo.