AFP .9 enero
El aventurero lleva una prótesis de repuesto por si algo pasa. AFP
El aventurero lleva una prótesis de repuesto por si algo pasa. AFP

Un exinfante de marina británico, quien sufrió la amputación de una pierna, inició el reto de convertirse en el primer discapacitado en cruzar a remo, en solitario y sin apoyo el Atlántico, desde Europa hasta Sudamérica.

Lee Spencer, de 49 años, recibió aplausos en el puerto de Gibraltar cuando zarpó hasta el vecino pueblo español de La Línea de la Concepción en su pequeño bote, que fue llevado por tierra hasta Portugal.

Spencer planeaba comenzar la travesía desde Gibraltar, el territorio británico pegado a España donde la planificó, pero el clima adverso lo hizo decidirse por Portimao, al sur de Portugal, donde se embarcará la mañana del miércoles.

“Estoy nervioso, ansioso, emocionado”, indicó antes de partir.

Spencer, por 24 años miembro de los Royal Marines, con quienes completó tres misiones en Afganistán, espera alcanzar en su bote de remo llamado “Hope” (Esperanza) la Guyana Francesa en menos de 70 días, un recorrido de 5.600 kilómetros.

El objetivo es superar el récord actual de una persona no discapacitada logrado en 2002 por el noruego Stein Hoff, quien remó de Portugal a Guyana en 96 días, 12 horas y 45 minutos.

Habiendo perdido su pierna derecha por debajo de la rodilla en 2014 mientras ayudaba a una víctima de un accidente de tránsito en Reino Unido, Spencer busca cambiar la manera en que son percibidos los discapacitados.

La embarcación se llama “Hope” (Esperanza) y la idea del exsoldado es remar por intervalos de dos horas. AFP
La embarcación se llama “Hope” (Esperanza) y la idea del exsoldado es remar por intervalos de dos horas. AFP

Además, su viaje servirá para recaudar fondos para la Royal Marines Charity y el fondo Endeavour, que apoya a militares británicos heridos o enfermos.

“Que un hombre discapacitado pueda romper el récord de un hombre sin discapacidad haciendo algo que requiere esfuerzo físico como remar, será un hecho impresionante”, aseguró el exsoldado.

Con una prótesis en la pierna y otra de repuesto, remará siguiendo la costa africana hasta las islas de Cabo Verde antes de atravesar el Atlántico en dirección hacia América, ayudado por las corrientes y los vientos alisios.

Remará por intervalos de dos horas, usando los tiempos libres para comer, dormir o hacer apuntes en su blog.

“Habrá momentos en que tendré que remar durante la noche, no tengo otra opción y será difícil”, admitió Spencer, quien ya cruzó ese océano a remo en 2016, pero esa vez a otros tres exsoldados discapacitados.