El hombre mexicano que mató a una mujer canadiense e hirió a 13 turistas la víspera en las pirámides de Teotihuacán planeó el ataque con días de anticipación.
La balacera ocurrió cuando faltan pocas semanas para el Mundial de fútbol que México organiza junto con Estados Unidos y Canadá. Mientras avanzan las investigaciones, la presidenta Claudia Sheinbaum pidió un control más estricto en las zonas turísticas.
El ataque, perpetrado el lunes al mediodía por un mexicano que luego se suicidó, “no fue espontáneo”, afirmó el fiscal del Estado de México, José Luis Cervantes, en conferencia de prensa junto a Sheinbaum.
El hombre “visitó de manera preliminar en varias ocasiones la zona arqueológica”, a menos de una hora en automóvil de Ciudad de México, y se “hospedó en hoteles aledaños” para planear la agresión, indicó Cervantes.
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El tirador “arroja un perfil psicopático” que se define “por una tendencia a copiar situaciones que sucedieron en otros lugares en otros momentos y por otros personajes”, indicó el fiscal.
El lunes, mató a tiros a una canadiense y luego se quitó vida en una de las pirámides, después de que efectivos militares se le acercaran y comenzaran a enfrentarlo.
La víctima tenía entre 20 y 25 años y el agresor, un mexicano identificado como Julio César Jasso Ramírez, tenía 27 años, informaron autoridades de Seguridad. Ambos tenían heridas de bala en la cabeza.
Entre los heridos, que fueron trasladados a distintos hospitales figuran un niño de seis años y una mujer de Colombia, una canadiense, un brasileño y dos estadounidenses.
El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, manifestó “preocupación y tristeza” por el tiroteo y dijo que en su gobierno están “listos para apoyar en lo que se requiera”, escribió en X.



