El pleito de siempre —que si el reguetón es bueno o malo— ahora se metió hasta en los laboratorios, y lo que descubrieron dejó a muchos con la boca abierta.
Resulta que, según la ciencia, el reguetón activa más partes del cerebro que la música clásica. Así como lo lee.
La que soltó esta bomba fue la neurocientífica Manuela del Caño Espinel, profesora de música en la Universidad de Burgos, quien asegura que este género urbano “enciende” más zonas cerebrales al mismo tiempo.
¿Cómo así que el reguetón “prende” el cerebro?
Para llegar a esa conclusión, los científicos pusieron a varias personas a escuchar distintos tipos de música mientras les hacían resonancias magnéticas.
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¿El resultado? El reguetón fue el que más movió el cerebro.
“Nos sorprendió que es la música que más partes del cerebro activa”, explicó la experta en una charla académica.
¿Por qué pasa esto?
La clave está en algo que todos hacemos sin darnos cuenta: tratar de adivinar lo que viene.
El cerebro humano siempre está intentando predecir qué sigue, y ahí es donde el reguetón le gana terreno a la música clásica.
- El reguetón tiene un ritmo más repetitivo y fácil de anticipar.
- Eso hace que el cerebro se mantenga activo y “enganchado”.
- En cambio, la música clásica cambia mucho de ritmo y tono, lo que puede desconectar a algunas personas.
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Incluso, este género logra activar áreas del movimiento y del oído al mismo tiempo, por eso dan ganas de moverse apenas suena.
¿Y entonces la música clásica no sirve?
Tampoco es así.
La experta dejó claro que no está defendiendo las letras del reguetón, sino lo que pasa en el cerebro.
“La letra no la voy a defender, pero la música sí”, dijo sin pelos en la lengua.
Al final, ¿qué significa todo esto?
Que no todo es como parece.
Aunque muchos critican el reguetón por simple, esa misma “facilidad” es la que hace que el cerebro se mantenga activo y conectado.
Así que la próxima vez que alguien diga que el reguetón no sirve… tal vez haya que pensarlo dos veces.


