La industria de la movilidad sostenible ha dado un giro histórico. El gigante asiático BYD rompió todos los récords globales al comercializar 2,26 millones de autos eléctricos durante el año 2025. Este anuncio, realizado mediante un comunicado oficial en la Bolsa de Hong Kong, consolida la expansión imparable de la marca china a nivel internacional.
Con estos resultados, la compañía se sitúa en una posición privilegiada para desplazar, por primera vez en la historia anual, a la estadounidense Tesla. La firma dirigida por Elon Musk había registrado 1,22 millones de unidades vendidas hacia el cierre del tercer trimestre, dejando el camino abierto para que el fabricante de Shenzhen tome la delantera en el cierre del ejercicio fiscal.
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El ascenso de un nuevo líder mundial
La evolución de BYD es notable, considerando que la empresa inició sus operaciones en 1995 enfocada exclusivamente en la producción de baterías. Hoy, no solo domina el sector en China —el mercado de autos eléctricos más grande del planeta—, sino que ha diversificado su oferta incluyendo vehículos híbridos que han ganado gran aceptación entre los consumidores.
Mientras tanto, la expectativa crece en torno a los datos finales que presentará la compañía californiana este viernes. En 2024, Tesla logró mantener su hegemonía por un margen mínimo, vendiendo 1,79 millones de vehículos frente a los 1,76 millones despachados por el competidor chino. No obstante, la tendencia de 2025 apunta a un cambio definitivo en el trono del mercado automotriz.
Desafíos y expansión internacional
A pesar del éxito en ventas, el camino hacia la expansión global no está exento de obstáculos para BYD. Al igual que otros fabricantes de su país, la empresa enfrenta barreras comerciales significativas, especialmente en Estados Unidos, donde los elevados aranceles representan un reto logístico y financiero para su penetración de mercado.
Sin embargo, la estrategia de la firma continúa enfocada en ampliar su presencia en otros continentes, apalancándose en su capacidad de fabricación masiva y tecnología propia en baterías. La competencia entre estas dos potencias definirá el futuro de la transición energética en el transporte durante los próximos años.
*Esta nota fue hecha con ayuda de Inteligencia Artificial.


