En Cartago hay un perrito salchicha que ya se ganó fama de celebridad de barrio. Se llama Bobby, tiene apenas dos años y cuando sale a caminar parece a Mr.T, porque anda una enorme cadena dorada en el cuello y con una actitud de galán que derrite a cualquiera.
La mamá humana de Bobby es Shirley Estrada Badilla, vecina del centro de Cartago, quien reconoce entre risas que la gente siempre cree que la cadena del perrito es de oro puro.
“Todo el mundo se queda viendo la cadena y nos dicen que cuánto vale y que si es de muchos quilates, pero no, es plástica. Igual Bobby anda feliz con ella. Él ya está acostumbrado a vestirse, a andar con sombreritos y con suéter porque aquí en Cartago hace mucho frío y él es demasiado friolento”, contó Shirley.
Y es que Bobby no pasa desapercibido. Cuando sale en carro, asoma la cabeza por la ventana, saca la lengua y disfruta cada paseo como si fuera una estrella de Hollywood.
Por eso en la familia ya vacilan diciendo que parece el Mr.T de los perros salchicha, en referencia al famoso personaje de la serie Los Magníficos que se hizo mundialmente conocido por usar enormes cadenas doradas.
Amor después del dolor
La llegada de Bobby no fue casualidad. La familia llevaba dos años sin tener mascota porque todavía sufrían mucho la pérdida de Perry, un perrito que los acompañó durante una década.
Antes también tuvieron a Luna, otra rescatadita muy querida, por eso la ausencia de mascotas dejó un vacío enorme dentro de la casa.
“Teníamos como dos años sin perrito porque sí nos dolió muchísimo la muerte de Perry. Yo le decía a mi esposo que esperáramos un tiempo para no volver a pasar por ese dolor tan rápido, pero diay, siempre hace falta un animalito en la casa y cuando vimos a Bobby fue amor a primera vista”, recordó doña Shirley.
Bobby llegó con apenas tres meses y prácticamente desde el primer día se adaptó como si hubiera nacido junto a ellos.
“Rapidito se acomodó. Él llegó en julio y desde entonces es como si siempre hubiera vivido con nosotros. Tiene su propia personalidad porque uno al principio inconscientemente compara con los perritos anteriores, pero Bobby salió completamente diferente. Es muy tranquilo, obediente y demasiado chineado”, explicó.
En la casa viven Shirley, su esposo, Giovanni, y su hijo Alan, de 24 años, quien también está completamente enamorado de Mr.T.
“Alan es el chineador oficial de Bobby. Todos aquí lo consentimos demasiado, pero él se pasa”, contó entre risas.
Compañero inseparable
Pero si hay alguien que pasa pegada a Bobby es doña Shirley. Ella reconoce que el perrito se convirtió en su compañero diario y hasta en una especie de terapia emocional.
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“Mi esposo trabaja, mi hijo sale y yo paso mucho tiempo sola con él, entonces Bobby se volvió mi compañero de todos los días.
“Salimos a caminar juntos, vamos para arriba y para abajo y la verdad sí ayuda muchísimo emocionalmente. La compañía de un perrito cambia completamente el ambiente de una casa”, afirmó.
Aunque es tranquilo, Bobby también tiene su carácter y es bastante territorial cuando siente que debe proteger a su familia.
“Él es superamoroso, pero sí protege mucho a la familia. Sobre todo conmigo es muy territorial. Igual jamás ha sido agresivo. Los chiquitos lo tocan, juegan con él y él feliz. También es muy sociable con otros perros”, reconoce la mamá humana.
La familia acostumbra llevarlo a centros comerciales, paseos de montaña y hasta a la playa, aunque el mar todavía le da un poquito de miedo.
“A la playa sí fue, pero el sonido de las olas como que lo asustó un poquito. En cambio la montaña le encanta. Ahí sí anda feliz”, cuenta doña Shirley.
Ama el chayote y la zanahoria
Bobby también tiene gustos muy particulares a la hora de comer. Además del alimento balanceado, es fanático del pollito, la zanahoria, las frutas y hasta el chayote.
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“Le puedo garantizar que el chayote y la zanahoria son dos de sus alimentos favoritos, se vuelve loco cuando se los come por eso casi nunca le faltan…por eso le digo que es un chineado”, acepta la mamita.
Por dicha, el salchicha ha gozado de excelente salud y nunca les ha dado grandes sustos.
“Hasta el momento ha sido un perrito demasiado sano. Gracias a Dios nunca se nos ha enfermado”, dijo.







