Si usted se topa con un perrito vestido de agente secreto, con cara de pocos amigos y mirada como si estuviera analizando una nave espacial, no se asuste.
No es que los extraterrestres hayan invadido Costa Rica. Se trata de Boris, un pug de siete años que tiene una misión muy especial: ¡encontrar vida fuera de este planeta!
Su nombre clave es el Agente B y aunque todavía no ha conseguido que ningún marciano le dé pelota, ya tiene experiencia en investigaciones sobre fenómenos ovni y paranormales. Se lo presentamos justo para este 31 de octubre.
Boris es el compañero de aventuras de Marco González Castillo, su papá humano, quien forma parte del Proyecto Zenit, una iniciativa dedicada a investigar estos fenómenos alienígenas.
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Pero detrás del agente que parece salido directamente de la película Hombres de Negro hay un perrito chineado al que en casa llaman Chanchis.
“Nosotros siempre habíamos querido tener un perrito de esta raza. Lo conseguimos por medio de una sobrina y llegó a nuestra casa cuando tenía seis meses. Desde entonces ha sido amor, chineos, misiones y trajes de negro. Es superchineado, es el consentido de la casa”, nos cuenta don Marco.
¡Del sillón a la investigación extraterrestre!
Boris es de raza pug, la misma del famoso Frank, el perro que habla en la primera película Hombres de Negro. Eso sí, mientras Frank tenía sus propios secretos alienígenas, el Agente B sigue esperando que algún extraterrestre se anime a presentarse.
Su papá humano lo incorporó al proyecto de investigación y desde entonces lo lleva a diferentes actividades, encuentros y recorridos relacionados con el fenómeno ovni.
“Él ha estado con nosotros en varias investigaciones y eventos. Hemos visto ovnis, los hemos grabado y fotografiado, y Boris ha estado ahí con nosotros. Todavía no hemos tenido un contacto extraterrestre con él, pero sigue acompañándonos en las misiones”, explica Marco.
Y cuidado con pensar que el Agente B anda jugando de estrella. Cuando llega la hora de investigar, se toma su trabajo muy en serio.
“Se ha portado muy bien. En las investigaciones no sale corriendo ni se pone a buscar desesperadamente dónde está pasando algo. Si hay un suceso fuerte o un avistamiento, generalmente se queda quietito. Es muy tranquilo, pero siempre está atento a todo”, agregó su humano.
¡Ni los agentes más experimentados de la galaxia pueden presumir de tanta calma!
¡Traje negro, pero corazón de pollo!
Fuera de sus misiones, Chanchis es un perrito de gustos bastante terrenales. Le encanta la papaya, el banano, la sandía y, por supuesto, el pollo. También come croquetas, pero tienen que estar mojadas, y disfruta de la carne molida.
La montaña es uno de sus lugares favoritos, mientras que la playa no le hace tanta gracia. Por ser un pug, el calor puede provocarle problemas de salud, por lo que su familia evita llevarlo a lugares soleados.
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Y si se manda una travesura, tiene una estrategia que no falla: esconderse debajo de la cama o de la mesa.
“Es travieso. Cuando se jala una torta, se esconde, pero realmente es muy tranquilo. Eso sí, cualquier cosa que escucha, la ladra. Siempre está pendiente de todo como todo buen investigador”, cuenta Marco entre risas.
El traje que lo convierte en agente secreto fue confeccionado por la Academia de Costura Flori Aymerich, que también ayudó a vestir a sus compañeros humanos para completar el estilo de Hombres de Negro.
¡Famoso sin haber salido de la Tierra!
Boris no necesita viajar a otra galaxia para llamar la atención. Basta con que aparezca vestido de negro para que la gente quiera tomarse fotografías con él.
“La gente lo busca mucho para hacerle fotos. En unos 20 minutos ya habíamos tenido más de 100 fotografías. La gente se enamora del perrito y del traje”, nos dijo don Marco el pasado sábado, cuando hablamos con él y con el Agente B en el puro corazón de San José, el bulevar de la avenida Central, donde el agente causó un revuelo tremendo.
El Agente B acompaña a su familia a diferentes actividades, incluidas charlas sobre extraterrestres en las que se presenta evidencia de fenómenos ovni y casos de supuestas abducciones. Los hermanos humanos de Boris son los hijos de don Marco: el mayor, Mathew Josué, de 17 años, y el menor, Ethan Gabriel, de 12 años.
Además, sus aventuras pueden seguirse en las redes sociales de Proyecto Zenit ZCR, en YouTube, Facebook, TikTok e Instagram.
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Quizá algún día un extraterrestre se anime a presentarse y se encuentre cara a cara con este pequeño agente de cuatro patas.
Eso sí, si el visitante viene con malas intenciones, más le vale tener cuidado: ¡el Agente B podrá ser un pug chineado, pero no se anda con juegos cuando está de misión!




