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Abraham Vargas, el héroe anónimo de Dota que convirtió su bondad en una cadena de milagros

Oculta su rostro para que la atención vaya a quienes ayuda y no a él.

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Abraham Vargas tiene 33 años, vive en Santa María de Dota. Miles de personas han visto en TikTok sus encuentros con emprendedores y personas que atraviesan momentos difíciles. Sin embargo, pocos conocen su rostro.

La decisión es intencional.

“Yo no muestro mi cara porque mi objetivo es que ayuden a las personas, no que me ayuden a mí. Yo no quiero tener fama, ni figurar, ni nada por el estilo”, explicó Vargas.

Su dinámica consiste en acercarse a personas que trabajan en la calle, preguntarles cuánto venden durante el día y tratar de comprarles lo necesario para que puedan regresar temprano a casa.

Lo que comenzó como una ayuda personal terminó generando algo mucho mayor.

Abraham Vargas tiene 33 años y ayuda a emprendedores y personas que atraviesan situaciones difíciles.
Abraham Vargas prefiere mantener su rostro en el anonimato para que toda la atención se concentre en las personas que necesitan ayuda. (Cortesía/Cortesía)

Abraham creció en una familia de bajos recursos. Es el cuarto de siete hermanos y recuerda que sus padres ayudaban a quienes llegaban a su casa pidiendo comida, pese a que ellos tampoco tenían demasiado.

Esa costumbre permaneció durante su vida adulta, pero nunca había pensado en grabarla.

Todo cambió cuando recibió unos lentes que permiten registrar video y decidió documentar una de esas acciones.

“Mi intención nada más era comprar unos pejibayes a la señora y que ella se fuera para su casa. Yo jamás pensé que iba a tener tanta repercusión”, recordó.

La publicación se hizo popular y sus seguidores comenzaron a preguntar cómo podían colaborar.

Abraham Vargas tiene 33 años y ayuda a emprendedores y personas que atraviesan situaciones difíciles.
Abraham Vargas tiene 33 años y ayuda a emprendedores y personas que atraviesan situaciones difíciles. (Cortesía/Cortesía)

Entre quienes observan sus videos han aparecido médicos, farmacéuticos, abogados y comerciantes dispuestos a aportar.

Abraham recuerda incluso el caso de una persona que necesitaba una operación y encontró a un médico dispuesto a realizarla.

También recibe víveres, ropa, juguetes y útiles, mientras algunos restaurantes ofrecen comida a los beneficiados.

“Es como una cadena de milagros”, describió.

Una vez por semana, realiza una ruta para recoger donaciones y posteriormente coordina las entregas.

Actualmente, tiene un restaurante y un salón de belleza y asegura que parte de sus ventas también se destina a ayudas sociales.

Abraham Vargas tiene 33 años y ayuda a emprendedores y personas que atraviesan situaciones difíciles.
Abraham destina parte de los ingresos de sus negocios a ayudas sociales y asegura que ayudar es una enseñanza que recibió desde niño. (Cortesía/Cortesía)
Abraham Vargas tiene 33 años y ayuda a emprendedores y personas que atraviesan situaciones difíciles.
Las acciones de Abraham Vargas han motivado a médicos, comerciantes y otros desconocidos a sumarse a una creciente cadena de solidaridad. (Cortesía/Cortesía)
Abraham Vargas tiene 33 años y ayuda a emprendedores y personas que atraviesan situaciones difíciles.
El vecino de Santa María de Dota recorre kilómetros para llevar donaciones y apoyar a personas que atraviesan situaciones difíciles. (Cortesía/Cortesía)

El crecimiento en redes no cambió una de sus principales reglas: Abraham no quiere convertirse en el protagonista.

Incluso muchos de quienes se han sumado prefieren colaborar sin publicidad ni exposición.

Sin embargo, la popularidad también provocó un problema. Recientemente, apareció una página falsa utilizando su nombre y sus videos para solicitar dinero a seguidores.

Por eso hace una aclaración importante: él no pide dinero mediante mensajes.

Vargas reconoce que diariamente recibe numerosas solicitudes y no tiene capacidad para responder a todas.

“Yo desearía tener una varita mágica y poder ayudarles a todos”, confesó.

Su petición para quienes observan sus videos es más sencilla: mirar alrededor con mayor empatía antes de juzgar a quien intenta ganarse la vida y ayudar en lo que se pueda.

Mientras él mantiene su rostro oculto, las historias de quienes ayuda son las que continúan llegando cada vez a más personas.

Hillary Chinchilla Marín

Hillary Chinchilla Marín

Periodista de Teleguía con experiencia en diversas áreas de la comunicación. Cuenta con una Licenciatura en Periodismo deportivo y un bachillerato en Periodismo de la Universidad Federada San Judas Tadeo. Sumando experiencia profesional desde el 2016.