De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la menopausia natural se considera producida después de 12 meses consecutivos sin menstruación, siempre que no exista otra causa fisiológica o patológica evidente.
Generalmente ocurre entre los 45 y 55 años, con una edad promedio de 51 años, y está relacionada con la disminución de la producción de hormonas como el estrógeno y la progesterona por parte de los ovarios.
Sin embargo, los cambios pueden comenzar años antes y manifestarse mediante diferentes señales físicas y emocionales.
El proceso comienza antes de la menopausia
La primera etapa es conocida como perimenopausia o transición. Durante este periodo, los ovarios reducen gradualmente la producción hormonal y pueden aparecer menstruaciones irregulares, sofocos y otras molestias.
La menopausia corresponde al momento en que se cumplen 12 meses completos sin tener el periodo menstrual.
Después comienza la postmenopausia, etapa en la cual algunos síntomas iniciales pueden disminuir. En este periodo, adquiere especial importancia prestar atención a la salud ósea y cardiovascular debido a los bajos niveles de estrógeno.
Entre los síntomas físicos más frecuentes están los sofocos, caracterizados por oleadas repentinas de calor principalmente en el rostro y el pecho, acompañadas en ocasiones de sudoración y enrojecimiento.
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También pueden presentarse sudores nocturnos que afectan el descanso, insomnio, sequedad vaginal y modificaciones en el ciclo menstrual, con periodos que pueden adelantarse, retrasarse o cambiar en cantidad.
El cuerpo también puede experimentar un metabolismo más lento, un aumento de peso, especialmente alrededor de la cintura, y molestias en las articulaciones.
Los cambios también pueden ser emocionales
La transición no solamente puede producir manifestaciones físicas. Algunas mujeres experimentan cambios de humor, irritabilidad, ansiedad, tristeza o variaciones repentinas en el estado de ánimo.
También pueden aparecer dificultades de concentración, olvidos frecuentes o la denominada neblina mental.
Conocer las distintas etapas y sus posibles manifestaciones permite comprender mejor los cambios que acompañan este proceso natural.


