Ningún conductor quiere tener un accidente de tránsito, pero, si lamentablemente llega a pasar, todo el mundo desea que el tráfico llegue rápido para terminar con el trámite lo antes posible y salir de la acongojante situación, más si el vehículo está atravesado y causando un caos vial.
Sin embargo, le tenemos malas noticias: en los últimos años el tiempo de espera para que llegue un oficial de tránsito a atender una colisión se ha triplicado.
Un reciente informe de la Contraloría General de la República (CGR) le metió la lupa al Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) y al Consejo de Seguridad Vial (Cosevi).
Lo que encontraron lo dejará sorprendido. Nuestro país está tristemente entre los seis de Iberoamérica con más muertes en carretera, sumando 16 fallecidos por cada 100.000 habitantes.
¡Tiempos de espera por las nubes y motos varadas!
Uno de los datos más dolorosos es el tiempo que se dura esperando a la Policía de Tránsito. Según la auditoría, el tiempo de respuesta a emergencias a nivel nacional se triplicó: pasamos de esperar en promedio unos 9 minutos en el año 2023 a más de 31 minutos para este 2026.
Incluso, si a usted le pasa una desgracia en la región Chorotega, podría quedarse sentado esperando al oficial por más de una hora.
¿Por qué pasa esto? La Contraloría reveló que cada vez hay menos oficiales.
Actualmente, solo hay 708 tráficos para todo el país, lo que significa que en la calle solo andan entre 70 y 80 oficiales por turno a nivel nacional.
Para peores, alrededor del 50% de las motocicletas de la Policía de Tránsito no sirven, limitando mucho su capacidad en carretera.
Cuidan de día, pero el peligro ataca de noche
Otro dato que preocupa es cómo se distribuye a estos pocos oficiales.
Resulta que casi el 65% de la presencia policial se concentra en la jornada diurna, por lo que las autoridades dejan desprovistos los horarios nocturnos, que es justamente la franja donde ocurren los accidentes más letales.
Zonas más peligrosas están en total olvido
Uno pensaría que el Gobierno pone más atención y recursos donde hay más accidentes, pero la realidad es otra.
Apenas el 29,5% de las señales y el 28,5% de la demarcación de calles se destinó a los cantones de alta siniestralidad.
Además, la Dirección General de Educación Vial hace sus giras para dar licencias de conducir en zonas geográficas menos urgentes.
Un increíble 93% de estas giras de acreditación se hicieron en lugares que no son prioridad, logrando visitar únicamente uno de los trece cantones con más siniestros del país.
Millones botados en campañas sin resultados
Además, el Cosevi gastó más de ¢919 millones entre 2023 y 2024 en campañas de comunicación masivas, como “El chasis sos vos” o “Brigada Vial”.
Sin embargo, la Contraloría afirma que no hay forma de comprobar que esos millonarios anuncios hayan contribuido a reducir los accidentes de tránsito.
También mencionó que durante todo el 2025 no ejecutaron ni una sola campaña masiva de prevención, a pesar de que las muertes y lesiones graves aumentaron mucho en ese periodo.
La Contraloría ya les ordenó a las autoridades hacer planes estratégicos y mejorar los controles para cuidar la vida de la gente.



