Arturo Pardo V..9 noviembre
Fotografía ilustrativa de producción de sal en la pampa. Foto: archivo LN
Fotografía ilustrativa de producción de sal en la pampa. Foto: archivo LN

En Guanacaste y Puntarenas hay una larga lista de productores y comerciantes que se han visto beneficiados por la ayuda de una cooperativa cuando están con el plan de hacer que su negocio crezca.

Cuando hablamos de estos negociantes, nos referimos especialmente a los que sudan la gota gorda en áreas como ganadería de engorde, de cría, agricultura, canaricultura y la producción de sal. Esta última es el área de especialidad de donde nació Coopesol, uno de los 50 operadores autorizada por el Sistema de Banca para el Desarrollo para facilitar créditos y facilidades a los más breteadores y soñadores.

Este noviembre la cooperativa cumple 24 años en los que se la han pasado echándole la mano a múltiples productores de las provincias del Pacífico. Al principio empezaron dedicados a crédito y ahorro solo para afiliados, de sectores como la producción de sal, mango y camarón, pero desde hace un tiempo dejaron las restricciones de afiliación y así han venido sumando nuevos asociados.

La cosa ha salido tan bien que ya tienen una red de distribución en 1.500 puntos de venta en Guanacaste y Puntarenas. Su sede se mantiene en Colorado de Abangares.

Las soluciones de crédito se las han facilitado a micro, pequeños y medianos empresarios para que financien la compra de maquinaria o equipos como cosechadoras, equipo de lechería, remplazo de hato lechero y más, en lugares como el Golfo de Nicoya, Lepanto y Abangares.

El asunto funciona así: tomando en cuenta que Coopesol está registrada como operador financiero en el Sistema de Banca para el Desarrollo, los interesados en obtener alguna ayuda para su proyecto productivo deben acercarse para que les hagan números y ver si su proyecto es viable para una ayuda económica.

Coopesol le ha echado la mano a proyectos de ganadería. Foto cortesía Coopesol
Coopesol le ha echado la mano a proyectos de ganadería. Foto cortesía Coopesol

Si resulta viable, entonces se puede tramitar la solicitud de crédito, y a esto se le puede sumar asesoría y capacitación, de ser necesario. Ya en ese punto, lo que sigue es que se valoren sus condiciones crediticias personales y se avale para recibir recursos del SBD.

“La gente está muy agradecida con los fondos de banca. Hoy, las personas saben mejor qué es esto y ven oportunidades para los proyectos nuevos que hacen, se acercan a preguntar y por los ahorros”, asegura Diego Matarrita, gerente de Coopesol.

Los fondos les ayudan con sus procesos, a manera de apalancarse para ayudarles a crecer en sus actividades comerciales y productivas.
A corto plazo están trabajando con el SBD fondos verde para comercializar paneles solares, que pueden ayudar a reducirle gastos a los productores, mientras que les genera su propia energía.

¡Y ojo! Si de repente a usted le suena algo de esto, es importante tomar en cuenta que los operadores financieros para esta especie de ayudas analizan cosas como la capacidad de pago del proyecto, la experiencia de negocios y el historial crediticio. ¡Pero ya sabe que, si se pone las pilas, le echan la mano con estas ayudas que, sin duda, le quitarán la sal de encima!